Política estatal

¿Debería dimitir Carmen Calvo en un país democrático?

Como informamos ayer, en una entrevista en SER Catalunya, la diputada de Unidas Podemos Ione Belarra acusó al Psoe de falsificar un documento de la formación morada.

El documento con las exigencias de Podemos era «una propuesta inicial» que enviaron para «poder debatir y negociar». El documento recoge hasta 20 subáreas específicas en los cinco ministerios y pedía cosas tan dispares como un Ministerio de los Derechos de los Animales u otro de Derechos Sociales, Igualdad y Economía de los Cuidados.

El PSOE filtró el documento de Podemos cambiando el título de «propuestas» a «exigencias». «Esta falsificación de un documento hace muy difícil que nos entendamos. Ahora, para llegar a un acuerdo seguiremos hablando y por nuestra parte no será», aseguró Belarra.

Maldita.es ha destapado la ‘autoría’ de la filtración de los documentos es de personas del Área de Vicepresidencia del Gobierno y la ‘fecha de creación’ fue entre las 20:00 horas y las 22:00 horas del miércoles 24 de julio. El documento que incluye las exigencias de Unidas Podemos tiene como fecha de creación las 20:33 del miércoles 24 de julio y la ‘autora’ es Raquel Raboso Fernández, jefa de Secretaría de la Vicepresidencia del Gobierno. Logicamente, la responsable de Raboso Fernández es la Vicepresidenta, Carmen Calvo.

Pero el control de los medios es endémico en nuestro país y su alienación es inherente al poder. Durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, nadie ha preguntado a Carmen Calvo por la filtración de las propuestas de Unidas Podemos realizada desde Vicepresidencia y por la modificación del texto, sustituyendo propuestas por exigencias. Aquí puede verse entera la rueda de prensa:

De esta forma, la Vicepresidenta en funciones no se plantea dimitir, no, ¿cómo va hacerlo cuando no hay ningún tipo de presión para ello? Es vergonzoso que en un país democrático se den este tipo de actuaciones cercanas a corruptelas barriobajeras y es más vergonzoso aún que esto suceda entre partidos de supuesta izquierda. Pero lo peor de todo es que la prensa, el cuarto poder, simplemente baile el agua a quien puede concederles subvenciones y facilitarle la vida con la banca. Saltamos de la sartén popular para caer en las brasas socialistas.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: