Internacional

Las revelaciones por las que Bolsonaro amenaza con prisión al periodista Glenn Greenwald

Glenn Greenwald, ganador de un Premio Pulitzer cuando escribía para el diario británico The Guardian y publicó en exclusiva la primera historia sobre las controvertidas labores de espionaje de la Agencia de Seguridad Nacional de EE.UU. a partir de las filtraciones hechas por Edward Snowden, ha sido sido amenazado con cárcel por el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro.

El estadounidense es editor y cofundador de The Intercept, una web de periodismo de investigación financiada por el propietario de eBay, Pierre Omidyar.

«Tal vez vaya preso aquí, en Brasil, no va a serlo fuera, no«, dijo el sábado pasado el mandatario brasileño al referirse a Greenwald, quien res¡de en Río de Janeiro. Estos ataques del presidente ultra brasileño responden a la publicación en las últimas semanas por parte de Greenwald de unos antiguos chats del juez Sergio Moro y los fiscales del caso Lava Jato, uno de los mayores escándalos de corrupción de la historia de Brasil por el que terminó preso el exmandatario Lula da Silva.

En esos diálogos, Moro da consejos e información estratégica a los fiscales acerca de la manera cómo llevar el proceso, algo que está prohibido por la legislación de Brasil. Entre un gran revuelo debido a lo revelador de los mensajes, los seguidores de Lula comenzaron a pedir su excarcelación al mismo tiempo que exigían la dimisión de Moro, quien en la actualidad es ministro de Justicia del gobierno de Bolsonaro.

De esta forma, el hecho de que ahora la figura del exjuez se encuentre en entredicho también golpea indirectamente al mandatario.

Bolsonaro basa su insinuación de que Greenwald podría ir preso en el hecho de que los chats que publicó de Moro fueron obtenidos a través del hackeo de su celular. La Policía Federal de Brasil ya anunció la detención de cuatro personas sospechosas de haber intervenido, no solamente el teléfono de Moro, sino también el del propio Bolsonaro y hasta un total de 1.000 aparatos.

Siempre según las autoridades brasileñas, uno de estos detenidos, identificado como Walter Delgatti Neto, admitió que había enviado el material a Greenwald pero aseguró que no recibió dinero a cambio.

«En mi opinión, creo que él cometió un delito porque en otro país él ya estaría en otra situación. Espero que la Policía Federal llegue y ate realmente todos los cabos. A mí entender eso tuvo transacciones pecuniarias«, dijo el lunes pasado Bolsonaro.

«Al contrario de los deseos de Bolsonaro, él no es (todavía) un dictador. No tiene el poder de ordenar la prisión de personas. Aún existen tribunales en funcionamiento. Para detener a alguien se tienen que presentar pruebas ante un tribunal de que se cometió un delito. Esa evidencia no existe«, escribió escribió el periodista en Twitter.

Greenwald a recibió amenazas de muerte, así como al inicio de una campaña en redes sociales en la que los seguidores del mandatario piden su deportación de Brasil, pero esto no es posible porque el periodista está casado con un brasileño, el diputado federal David Miranda, junto a quien adoptó también a dos niños de esa nacionalidad.

El periodista no parece estar en una situación muy fácil. Aunque ha recibido mensajes de solidaridad de decenas de organizaciones internacionales que defienden la libertad de expresión, las amenazas proferidas en su contra le obligan a vivir junto a su familia con medidas de precaución extremas.


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