Derechos y libertades

24 años de prisión a Saba Kord Afshari, una activista iraní, por protestar contra el velo obligatorio

Saba Kord Afshari, una activista de derechos civiles de Irán, ha sido condenada a 24 años de prisión, de los que cumplirá 12, por «protestar pacíficamente por la ley del hijab forzado», el velo obligatorio, según ha informado en Twitter el Centro de Derechos Humanos en Irán (CHRI).

Esta joven ha sido condenada, según las autoridades, por «alentar a la corrupción y a la prostitución por quitarse el hijab e ir sin velo». Además, han denunciado que esta joven fue presionada para hacer falsas confesiones, algo a lo que se negó y por lo que llegaron a detener a su madre.

«Las autoridades iraníes están empleando toda la maquinaria del estado para aplastar a la oposición al hijab forzado, pero con más de la mitad de la población en contra, la marea está cada vez más en su contra», ha señalado Hadi Ghaemi, director ejecutivo de CHRI, haciendo referencia a la condena.

Silencio en la Unión Europea ante estos ataques a la libertad

La Unión Europea no ha reaccionado condena a 55 años de cárcel en total a las defensoras iraníes de los derechos de las mujeres Monireh Arabshahi, Yasaman Aryani y Mojgan Keshavarz por negarse a llevar velo.

En abril, Yasaman Aryani, su madre Monireh Arabshahi, Mojgan Keshavarz fueron detenidas por haberse quitado el velo y repartido flores en el metro de Teherán, en concreto en el vagón reservado sólo a las mujeres, con motivo de la celebración del 8 de marzo, día internacional de la mujer. El vídeo en el que aparece repartiendo flores se hizo viral en las redes sociales.

En el vídeo, Yasaman Aryani ofrece una flor a una mujer con hiyab y le dice que espera que un día puedan caminar juntas por la calle, “yo sin hiyab y tú con él”. La joven Yasaman, de 24 años de edad, había subido vídeos anteriores paseando por la calle con un sombrero y sin velo.

A los pocos días,Yasaman fue detenida, llevada a un lugar desconocido e interrogada. Su madre, Monireh, fue detenida un día después cuando intentaba saber qué había sido de su hija.

Las tres activistas fueron aisladas y presionadas sin éxito para que “confesaran” ante una cámara que había elementos extranjeros tras su activismo en contra del uso obligatorio del velo y que se “arrepentían” de sus actos.

Madre e hija han sido condenadas a 16 años de cárcel cada una (5 años de prisión por “asociación y colusión contra la seguridad nacional”, un año de prisión por “difundir propaganda contra el Estado” y 10 años de prisión por “alentar y preparar las bases para la corrupción y la prostitución”).

La Unión Europea no ha reaccionado tras la condena a 55 años de cárcel en total a tres defensoras iraníes de los derechos de las mujeres

Por su parte, Mojgan Keshavarz fue condenada a 23 años y seis meses de prisión porque el juez sumó el delito de “insulto a santidades islámicas”. Había sido detenida, golpeada delante de su hija de 9 años y hecho desaparecer durante varios días. Aparecía también en el vídeo del reparto de flores.

Las tres mujeres fueron condenadas en un juicio en el que no se les permitió el acceso a sus abogados y en el que el presidente del tribunal las gritó e insultó. “Os haré sufrir a todas”, dijo el juez Mohammad Moghiseh, de la sección 28 del Tribunal Revolucionario de Teherán, según revelan las condenadas.

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