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Una trans peruana detenida sin condena en Argentina, parapléjica por falta de atención médica

Mónica Mego, una peruana, trans de 36 años, fue detenida sin condena y por falta de atención médica en la cárcel, hoy está en silla de ruedas. Así lo denunció al Servicio Penitenciario Bonaerense y la Comisión Provincial por la Memoria (CPM) la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Mónica fue detenida a mitad de septiembre del año pasado acusada de tráfico de estupefacientes. Primero la llevaron a la Alcaldía de La Plata (Buenos Aires). En ese momento comenzó a notar molestias en la espalda y entonces empezaron también la serie de maltratos y falta de atención que la llevaron a la delicada situación de salud actual.

En febrero la trasladaron a la Unidad 32 de Florencio Varela y ahí empezó a agravarse su salud. Pedía médico y no le daban importancia. También solicitó ‘asistencia extramuros’ y se la aceptaron pero nunca sucedía el traslado.

Según la información que recopila la organización, «únicamente se limitaban a derivarla momentáneamente al área de Sanidad, en donde sólo le proveían ibuprofeno y paracetamol para mitigar los dolores y la fiebre». En un informe de la CPM indican que a Mónica los dolores le impedían conciliar el sueño. Tampoco podía pararse ni caminar por sus propios medios, la ayudaban sus compañeras.

En la madrugada del 21 de marzo pidió ayuda a los agentes del Servicio Penitenciario para sentarse en una silla, no podía moverse. Le respondieron que no era su trabajo. Finalmente llamaron a un empleado de sanidad pero no pudo soportar el peso de Mónica y la mujer se cayó al piso y se golpeó. 

Ante el reclamo de sus compañeras de pabellón, la llevaron a la Unidad 23 del mismo complejo para que la revisaran. Vázquez Haro cuenta que hicieron huelga de hambre, lo que se hace cuando todas las instancias anteriores se agotaron. Fue en una visita al hospital San Martín que se supo que un foco infeccioso había llegado a la médula y eso le genera la parálisis que hoy presenta que es irreversible.

«Los médicos constataron que presentaba un absceso epidural por tuberculosis el cual derivó en un síndrome medular que ocasionó un daño severo e irreversible en su salud. Mónica presenta paraplejía y en razón de esto no podrá volver a caminar, deberá contar con sonda urinaria y utilizar pañales de por vida puesto que ya no controla esfínteres», indica explícitamente el informe de CPM. 

Si la hubieran llevado antes al médico, mucho de todo esto se podría haber evitado. Mónica ahora está en el Hospital San Martín por otras complicaciones de salud. Después, volverá al Hospital El Dique para continuar con tareas de rehabilitación. 

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