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La necesaria banca pública que nos niegan PP, PSOE y Ciudadanos

Existen recomendaciones internacionales “incluso del Banco Central Europeo y del Banco Mundial, desde el año 2012” para que funcionen en los Estados entidades públicas que operan con las mismas garantías que los bancos privados.

«Hay que decidir quién decide, si la banca o la población organizada en la democracia. En medio ya no va quedando espacio», ha afirmado el diputado de Podemos Manolo Monereo durante la defensa de la proposición de Unidas Podemos para impulsar la creación de un banco público a partir de la fusión de Bankia con el Instituto de Crédito Oficial (ICO). Moreneo se ha referido al sector financiero como «un monstruo que se nos escapa de las manos, nos tiende a controlar y nos lleva a crisis recurrentes».

Este monstruo del que habla Moreneo va a seguir existiendo porque PP, PSOE, Ciudadanos, el PDeCAT y el PNV han rechazado apoyar en el Pleno del Congreso la propuesta, que sólo ha encontrado el respaldo expreso de Esquerra Republicana.

El diputado de Unidas Podemos ha instado a «democratizar el poder económico» y a impulsar una industrialización o cambiar de modelo productivo con esta banca pública. Por último, Monereo se ha preguntado si, cuando llegue la próxima crisis, se van a «socializar las pérdidas de nuevo» y «seguir diciendo que la culpa la tienen las poblaciones o porque vivimos por encima de las posibilidades».

Unidos por la banca

El portavoz presupuestario del PSOE, Javier Lasarte, ha calificado de «alarmista» y «tremendista» la «película de terror» dibujada por Monereo, «con mucha escenificación y exageración ideológica», y ha pedido «no insistir en políticas que han llevado al fracaso».

Ciudadanos ha acusado a Unidos Podemos de querer «tirarse de cabeza contra la piedra». «¿Qué quieren? ¿Sentarse en un consejo de administración a ver si pillan tarjeta ‘black’?», ha preguntado, dirigiéndose a la bancada del grupo confederal.

Por su parte, el PP ha subrayado que «es verdad que las ayudas han sido voluminosas. Cristalizar la amenaza de que no se van a devolver, además de voluminosas, va a ser un escándalo», indicó el diputado Ramón Aguirre, que en todo caso ha defendido que «la estrategia» durante el Gobierno de Rajoy ante su colapso «fue correcta y acertada», pues buscaba «salvar el sistema financiero y los depositantes».

Gráfica de CGT

Una necesaria banca pública

En la defensa de esta propuesta, Unidas Podemos insiste en que existen recomendaciones internacionales “incluso del Banco Central Europeo y del Banco Mundial, desde el año 2012” para que funcionen en los Estados entidades públicas que operan con las mismas garantías que los bancos privados.

Un banco nacional haría posible al acceso a la financiación en unas condiciones favorables a las pymes y permitiría reducir el poder de mercado de las grandes entidades bancarias privadas, contribuyendo así a reducir el coste de los servicios financieros. 

Actualmente la oferta bancaria existente en España se ha reducido considerablemente, a raíz de la compra del Popular, lo que se traduce en que el sector bancario se está transformando en una oligarquía.

Según un informe sobre ‘La financiación de la PYME en España’, en que alrededor del 22% de las pymes españolas ha tenido necesidades de financiación en los últimos seis meses y se han quedado sin crédito «por no haber podido aportar las garantías solicitadas», ni el coste de los mismos. Este porcentaje sube al 31,6% si solo se tiene en cuenta las necesidades de financiación de las exportadoras y al 37,3% en el caso de las emprendedoras, es decir, las que tienen menos de un año de vida.

64.900 millones de rescate bancario

Se han destinado 64.953 millones de euros desde 2009 al saneamiento de la banca española, fundamentalmente las antiguas cajas de ahorros. Apenas se han recuperado 5.150 millones.

El Banco de España asegura que además de esos 64.000 millones de inyección directa de capital, habría que sumar 13.600 millones de euros los fondos provisionados para hacer frente a los costes que puedan derivarse de garantías concedidas en los procesos de integración y venta.

De los 64.000 millones, algo más de 54.000 millones correspondían al FROB, el fondo del rescate que es hoy principal accionista de Bankia. El resto corresponde al Fondo de Garantía de Depósitos de Entidades de Crédito. El Banco de España recuerda que este coste no incorpora las pérdidas que han soportado los antiguos accionistas, los tenedores de preferentes o la deuda subordinada.

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