Noticias Política estatal

Fernández Díaz otorgó una medalla a Villarejo a dos meses de que se iniciara el espionaje a Bárcenas

El comisario fue condecorado el 20 de septiembre de 2013 con la segunda cruz con distintivo rojo que le aseguraba otro plus vitalicio del 10%.

El comisario fue condecorado el 20 de septiembre de 2013 con la segunda cruz con distintivo rojo que le aseguraba otro plus vitalicio del 10%.

En Spanish Revolution, a diferencia de otros medios, mantenemos todos nuestros artículos en abierto y siempre va a ser así porque consideramos que lo que hacemos, informar de forma independiente, es un servicio público. Si puedes permitirte ayudarnos con 2, 5 o 10 euros al mes, contribuirás a que podamos seguir adelante. Rebélate. ¡Suscríbete!

El Ministerio del Interior concedió entre 1975 y 2013 seis condecoraciones al excomisario José Manuel Villarejo, principal imputado de la Operación Tándem, dos de las cuales incluían una recompensa económica de carácter vitalicio.

En 2009, con Alfredo Pérez Rubalcaba como ministro del Interior, se le concedió la Cruz al Mérito Policial con distintivo rojo que incluía un incremento del 10% del salario base con carácter vitalicio. 

Villarejo recibió las cuatro últimas condecoraciones con Jorge Fernández Díaz al frente de Interior. La última medalla le fue concedida el 20 de septiembre de 2013. Era la segunda cruz con distintivo rojo que el comisario recibía en su carrera y, por tanto, pensionada.

Tal y como informa Infolibre, dos meses antes de su concesión, la trama Kitchen había puesto en marcha el operativo de espionaje al entorno de Luis Bárcenas con el objetivo de arrebatarle información comprometedora para altos cargos del PP que pudiera guardar durante la investigación judicial de la caja B.

El 15 de julio de 2013, Bárcenas admitió en su declaración ante el juez del caso Gürtel la autoría de los manuscritos que reflejaba la presunta financiación ilegal del PP. A principios de ese mismo mes, el partido ya había destruido por completo los sistemas de almacenamiento del equipo de su antiguo tesorero y en donde, según Bárcenas, se encontraba almacenada información comprometedora para el partido.

Según datos que han ido trascendiendo tras el levantamiento del secreto de la operación Kitchen, fue el inspector de policía Andrés Gómez Gordo el encargado de captar en su día a Sergio Ríos, el chófer de Bárcenas, y al que fue entregando 2.000 euros mensuales con cargo a los fondos reservados.

Gómez Gordo, persona de confianza de María Dolores de Cospedal, es otro de los agentes que obtuvo medalla con efectos vitalicios y que, según El País, le reporta 1.800 euros al año.

En el juicio por la destrucción de los ordenadores que Luis Bárcenas usaba en la sede de Génova hubo versiones opuestas. El extesorero del PP insistió en que los equipos eran suyos y contenían información confidencial de la caja B del partido, mientras que los acusados, el propio PP y tres responsables de la formación, defendían que no contenían absolutamente nada y que se cumplieron los protocolos para su borrado. La causa acabó con una sentencia absolutoria en septiembre de 2019.

Sin embargo, el levantamiento del secreto en la pieza Kitchen ha hecho que salten de nuevo las dudas. En una de las grabaciones que Villarejo guardaba en su casa se oye como en 2017 pronuncia la siguiente frase: «Bueno, o cuando me encargaron destruir los ordenadores, ¡por ejemplo! Que los tengo inmortalizados a todos», unos encargos que el propio Villarejo atribuye al PP, aunque a día de hoy, no está claro si realmente existió tal encargo.

Respecto al tema de las medallas, se desconocen los motivos por los que se le otorgaron las dos medallas pensionadas a Villarejo. La normativa señala varios méritos posibles para su aprobación: desde haber sido herido en acto de servicio a haber protagonizado «hechos distinguidos y extraordinarios» que entrañen peligro personal.

Según la información recabada por infoLibre, el excomisario recibiría entre 3.600 y 5.000 euros al año, un 10% del salario básico más los trienios acumulados.

Además, tal y como recoge El País, Eugenio Pino, imputado en la Operación Tándem, fue otro de los integrantes de la policía patriótica condecorados con medallas pensionadas. En su caso recibió una de las más altas distinciones de la lista: la medalla de plata al mérito policial, que conlleva una asignación vitalicia del 15% de su sueldo base y trienios.

El pasado 18 de septiembre, el sindicato policial Agrupación Reformista de Policías ha solicitado a Fernando Grande-Marlaska la retirada de las medallas y, en consecuencia, las pensiones vitalicias derivadas de la concesión de cualquier tipo de distinción, concedidas a Villarejo y a otros policías cuyos actos son incompatibles con valores democráticos.

A %d blogueros les gusta esto: