Internacional

La ultraderecha italiana, al igual que en España, se infiltra en las protestas para sembrar violencia

Grupos fascistas se integran en manifestaciones cívicas de los más afectados por la pandemia y la crisis y las marcan con gran violencia

Grupos fascistas se integran en manifestaciones cívicas de los más afectados por la pandemia y la crisis y las marcan con gran violencia

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El toque de queda nocturno, el cierre de bares y restaurantes a las seis de la tarde y de cines y teatros durante un mes ante la rápida propagación del virus en el país han sido el detonante de violentas manifestaciones que han tenido lugar en diferentes ciudades italianas como Nápoles, Roma, Turín, Florencia o Milán.

Decenas de personas quemaron patinetes eléctricos y motos de alquiler, rompieron escaparates, volcaron contenedores de basura y lanzaron artefactos incendiarios a las fuerzas del orden.

Según la ministra italiana de Interior Luciana Lamorgese: «Ha sido verificado que, en estas manifestaciones han participado de manera preponderante franjas violentas conectadas a distintos sectores, que van desde los movimientos de extrema derecha y los centros sociales, unidos por el argumento negacionista, hasta las bandas más extremas de las hinchadas (del Calcio italiano)».

“Me preocupan las polémicas de quien sopla sobre el fuego y que de alguna manera no se distancia de forma neta del vandalismo y las violencias que hemos visto en Nápoles, Roma, Turín, Milán”, añade Lamorgese.

Y es que los partidos más peleones de la derecha radical, la Liga de Matteo Salvini y Hermanos de Italia (FdI) de Giorgia Meloni se han manifestado echando la culpa de los cierres de actividades al gobierno y han rechazado colaborar con el Ejecutivo que se ha ofrecido a decidir juntos las medidas necesarias.

El fiscal nacional antimafia, Federico Cafiero De Raho, afirmó que las violentas agresiones con palos de metal no son expresión de la protesta de los trabajadores, sino que nacen en el seno de las franjas más violentas de la sociedad, las alineadas con la Camorra napolitana.

Según el magistrado, las mafias “se tocan en puntos de referencia de la población que sufre y apoyando las manifestaciones evidencian la cercanía a las partes sociales para conseguir así el consenso social”.

Por su parte, el primer ministro italiano, Giuseppe Conte, añadió que hay grupos profesionales que quieren alimentar el enfrentamiento.

Lo que más preocupa a Interior es la presencia paralela en las calles de los ultras de la derecha y de la izquierda, a veces físicamente cercanos y otras a distancia, unos reventando manifestaciones y otros manifestándose. Según Interior “existe una dirección central” de las manifestaciones violentas, todas ellas “lanzadas a partir de una llamada única desde Facebook”.

Las manifestaciones están teniendo lugar paralelamente a las de las personas más damnificadas por los cierres. Este fin de semana en Roma y ciudades cercanas tuvieron lugar 13 manifestaciones simultáneas en las que se reivindicaba una “renta para todos” e inversiones en sanidad, escuelas y transportes.

En Florencia hubo otra manifestación con intentos de asaltos a los comercios y cargas policiales y en Turín, además de actos vandálicos, asaltaron y robaron en las tiendas de lujo.

“Forza Nuova recluta ultras y menores”, ha titulado un diario en referencia al partido neofascista cercano a Hermanos de Italia (FdI) liderado por Meloni, que ha organizado su manifestación en Ostia, la playa de Roma.

Con ellos o autónomamente protestan otros sectores neofascistas como Casa Pound, Azione Frontale y Magnitudo, que dicen ser “patriotas, militantes y guerrilleros” y estar “en guerra contra el sistema”.

Se suman los “no mask” que en estos días han colgado las redes un video viral de hospitales y urgencias vacíos, mientras el país acumula 709.335 casos totales de coronavirus desde el 21 de febrero y el gobierno anunciaba que, de seguir así los contagios, en 20 días se habrán terminado las plazas en los centros.

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