Artículos destacados

Niñas y disciplinas STEM: «Si no están, será porque no les gusta»

Shutterstock / LightField Studios

El futuro cercano se presenta con infinitos retos que necesitan de la acción de la ciencia y la tecnología, como ha dejado claro esta pandemia. Uno de estos retos es el impacto que supone dejar a mujeres y niñas (la mitad de la población) al margen de procesos y decisiones. Esto es algo que nos encontramos en el ámbito de la Ciencia, la Tecnología, la Ingeniería y las Matemáticas (CTIM) o Science, Technology, Engineering, Mathematics (STEM, por sus siglas en inglés).

Los sesgos en inteligencia artificial o en investigación para la salud hacen que resulte paradójico que todavía se considere esta cuestión como una “conversación de ascensor” sin relevancia.

Por ello, la celebración del día de la mujer el 8 de marzo sirve para recordar la importancia de las iniciativas que reivindican a la mujer como protagonista de la tecnología y buscan referentes cercanos a niñas, niños y familias.

La paradoja de la igualdad

Se asume que las chicas eligen libremente y que si no están en las disciplinas STEM es porque no quieren. Esta afirmación se ha visto reforzada por la “paradoja de la igualdad”, que señala que incluso en países con mayor igualdad de género las niñas acceden menos a las disciplinas STEM.

Esta paradoja ha sido cuestionada recientemente. Sin embargo, este tipo de ideas erróneas impactan rápidamente en la sociedad. Permanecen en los medios y en el tiempo, aumentando la brecha de género existente.

Pero ¿es real esta libertad de elección? El desconocimiento afecta a los intereses de niñas y niños, a sus opciones y a su libertad de elección. No se trata de imponer, se trata de informar y de dar opciones.

Ellas se consideran menos brillantes

Es difícil distinguir si una elección es libre o depende del contexto, pero existen estudios que indican que las niñas se consideran menos brillantes desde una edad muy temprana. Esta autopercepción se relaciona con referencias culturales del entorno y afecta a las decisiones futuras.

Las mujeres optan en mayor proporción por estudios que tienen que ver con los cuidados, la salud o la docencia. En general, se desconocen las aplicaciones sociales de las STEM, como la impresión 3D de prótesis para personas sin recursos o el uso de robots para mejorar la calidad de vida de personas mayores, por poner algunos ejemplos.

Es necesaria su representación en el mundo digital

La baja representación de las mujeres en las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) sí debe preocuparnos. La inteligencia artificial y los sistemas de comunicaciones avanzados como el 5G están transformando profundamente el mercado laboral.

Las mujeres no están presentes. Mejorar las desigualdades del campo TIC es un elemento transversal imprescindible para conseguir una participación efectiva de la mujer en la futura Sociedad Digital.

Para evitar en el futuro próximo una mayor brecha laboral de género hay que visibilizar las vocaciones científicas y tecnológicas ya desde la escuela primaria, colaborando entre distintas entidades.

En ocasiones, ante estas iniciativas surgen voces que señalan como un aspecto negativo la dificultad de mantener un puesto profesional en el área TIC y conciliar la vida familiar y laboral. Sin embargo, las carreras profesionales del área de la salud tienen obstáculos similares y cuentan con una mayoría de mujeres.

Queda mucho por hacer y es necesario no detenerse. Se deben desarrollar estrategias que velen para que las generaciones actuales lleguen a sus puestos de trabajo con mejores condiciones.

Una línea de acción pasa por cambiar la carrera profesional, que sigue basándose en un modelo muy competitivo en el que priman la cantidad y los resultados a corto plazo frente a la calidad y el impacto a largo plazo. Mejorar el futuro de niñas y niños también pasa por reformar este modelo.

¿Qué referentes se les ofrece?

Otro eje fundamental de este cambio sería ampliar los referentes que se les dan a niños y niñas y ofrecer experiencias positivas y realistas.

Además, es necesario reconocer la importancia de los cuidados y ser conscientes de que es labor de todas/os. De esta manera se romperían los estereotipos que afectan a la libertad de elección de las niñas, pero también de los niños.

Para liderar estos cambios, se han de crear propuestas en el ámbito de la educación reglada. Por ejemplo, mediante actividades que favorezcan la interacción de estudiantes con expertas profesionales STEM. Incluyendo, además, a profesorado, familias y empresas.

La incorporación progresiva de la igualdad y diversidad de género garantizará una educación de calidad que impulse el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Desde la iniciativa Girls4STEM de la Universitat de València, que ha sido financiada por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades a través de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT), queremos fomentar las vocaciones STEM a través de actividades de divulgación.

La educación es el camino para que las niñas y niños del presente cambien la sociedad del mañana. Así, se tendrá un futuro más sostenible en términos de equidad, inclusión, diversidad, prosperidad y justicia.

The Conversation

Emilia López-Iñesta como miembro del proyecto Girls4STEM recibió fondos de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT).

Anabel Forte Deltell como miembro del proyecto Girls4STEM recibió fondos de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT)

Carmen Botella-Mascarell como miembro del proyecto Girls4STEM recibió fondos de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT).

Paula Marzal Doménech como miembro del proyecto Girls4STEM recibió fondos de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT).

Silvia Rueda Pascual, como coordinadora de Girls4STEM, recibió fondos de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT).

The Conversation. Rigor académico, oficio periodístico

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: