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Una celebración sin complejos: el Día del Orgullo Friki

Seguidores de la saga de La Guerra de las Galaxias desfilan por las calles de Santiago de Compostela en mayo de 2017. Shutterstock / Joaquin Ossorio Castillo

El Día del Orgullo Friki se celebra el 25 de mayo desde hace 15 años. La esencia de esta festividad sigue estando muy viva pero, ¿cómo nace este día tan del gusto de la cultura popular?

Si nos remontamos en el tiempo y en el espacio, a una galaxia muy muy lejana, en concreto, al 25 de mayo de 1977, esa fue la fecha en que se estrenaba en Estados Unidos Star Wars. Episode IV: A New Hope, la primera película de la prolífica saga de La Guerra de las Galaxias.

Además, desde el año 2001, todos los 25 de mayo se celebra el Día de la Toalla, un homenaje al escritor de Guía del autoestopista galáctico, Douglas Adams, quien falleció dos semanas antes. Y es que, en esta divertida novela de ciencia ficción, la toalla supone un acompañamiento fundamental para cualquier buen autoestopista galáctico que se precie. Por tanto, si ven hoy por las calles a alguna persona con una toalla encima, no se extrañen, y sobre todo “don’t panic”, y déjense llevar por esta simpática performance.

A estas dos celebraciones también se añade otra, que está protagonizada por los seguidores de la saga Discworld del autor Terry Pratchett. En concreto, celebran El Magnífico 25 de mayo, en homenaje a la 29ª novela de este mundo narrativo llamada Night Watch.

Primer cartel del Día del Orgullo Friki. El Blog Oficial del Orgullo Friki

Origen español

De este modo, estos hitos tan importantes para millones de fans de la ciencia ficción y de la cultura popular fueron los elegidos por un grupo de foreros encabezados por el bloguero español, Germán Martínez, Señor Buebo, para reivindicar que la ciencia ficción, la fantasía, los cómics y todos los productos de ficción de la cultura popular merecen la pena ser celebrados, dejando así atrás el estigma que muchas veces está detrás de lo freak.

Durante estos 15 años que se ha venido celebrando la fiesta más geek, algunas franquicias han aprovechado el día 25 para dar más difusión a sus mundos narrativos. Dos ejemplos de ello los encontramos en 2019: en la misma semana que se conmemoraba el Día del Orgullo Friki, se estrenaron los episodios finales de las series Juego de Tronos y Big Bang Theory, dos de las ficciones de televisión que han contado con multitud de comunidades de fans en todo el mundo.

Origen de lo friki

Si nos centramos en cuestiones semánticas, el Diccionario de la Real Academia Española recoge las siguientes acepciones sobre lo que es un friki, no exentas de cierto carácter peyorativo:

  1. adj. coloq. Extravagante, raro o excéntrico.

  2. m. y f. coloq. Persona pintoresca y extravagante.

  3. m. y f. coloq. Persona que practica desmesurada y obsesivamente una afición.

A nivel etimológico, la voz inglesa freak, de la cual proviene la palabra friki, se empezó a utilizar en el siglo XIX para denominar a las personas que sufrían malformaciones en su cuerpo y que solían trabajar en los circos ambulantes. Además, el filme La parada de los monstruos, en inglés Freaks, dirigida por Tod Browning en 1932, popularizó todavía más el término freak, que acabó derivando en español en las voces friki o friqui.

Fanáticos patológicos sin criterio

En las diversas comunidades de fans o fandoms de la ciencia ficción y la fantasía, el estigma que se asocia al concepto de friki, o también a otro muy relacionado, el de geek, han suscitado debates. De hecho, el propio Día del Orgullo Friki nació con la idea de trascender dicho estigma, y normalizar un modo de vivir y sentir los relatos de la cultura popular de la ciencia ficción y la fantasía. En otras palabras, surge para reivindicar la pasión hacia la idea de vivir otras vidas y otros mundos narrativos.

Póster de la primera película de la saga de Star Wars. Star Wars Fandom

Además de en los fandoms, el interés por este concepto ha transcendido a las comunidades académicas en diversas disciplinas. No obstante, hasta la llegada de los llamados Fan Studies o Estudios de Fans a comienzos de los años 90 del siglo XX, los textos dedicados a la figura de los fans, o todavía entonces denominados fanáticos, se centraban en cuestiones psicológicas y sociológicas con una clara vertiente patologizante. Los frikis como personas obsesivas, psicóticas y sin carácter crítico eran algunas de las visiones hegemónicas sobre este tipo de personas.

El fin del estigma

Hasta la llegada de algunos textos considerados actualmente como clásicos no se empieza a ver a los aficionados a la ciencia ficción y la fantasía como personas con pensamiento crítico e incluso combativo contra las esferas de poder. Así, encontramos libros como Enterprising Women: Television Fandom and the Creation of Popular Myth (1991) de Camille Bacon-Smith o Textual Poachers: Television Fans and Participatory Culture (1992) de Henry Jenkins que exploran estas ideas.

Desde esta visión más contracultural de los fans y frikis, los estudios han ido explorando nuevas vertientes que han ido evolucionado con el paso del tiempo: colaboración entre las industrias culturales y los frikis; los análisis de textos y producciones realizados por fans, o el análisis de identidades diversas.

Todos quieren a los frikis

Desde las industrias culturales cada vez existe un mayor interés por querer contar con los frikis: evolución del merchandising, interacción con los mundos narrativos, parques temáticos, convenciones, etc.

Dicho de otro modo, esa obsesión que caracterizaba a los frikis es explotada cada vez más por las industrias culturales para conseguir mayores beneficios. De hecho, la saga de Star Wars, una de las efemérides del Día del Orgullo Friki, es una de las franquicias de ciencia ficción más rentables de la historia.

Sin embargo, no deja de ser irónico que el carácter peyorativo del concepto siga estando presente aunque todo el mundo quiera contar con los fans y frikis.

The Conversation

María-José Establés does not work for, consult, own shares in or receive funding from any company or organization that would benefit from this article, and has disclosed no relevant affiliations beyond their academic appointment.

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