El epicentro, Verhojansk, suele alcanzar temperaturas de bajo cero, con un mínimo histórico de -67 grados aproximadamente.

Verkhoyansk, a unos 4.660 kilómetros al noreste de Moscú, es una población siberiana que se está enfrentando a una ola de calor que acecha al Ártico estos días. La región rusa ha alcanzado durante el día de ayer los 38 grados, siendo su máximo histórico. 

Jeff Berardelly, meteorólogo para la CBS, escribió recientemente a través de Twitter que se trataba de la mayor temperatura alcanzada en el norte del Círculo Polar Ártico. La temperatura alcanzada rivalizaría con cualquiera de las ciudades españolas en un día normal de verano, algo sorprendente teniendo en cuenta la localización de esta región.

La ONU también llamó la atención sobre esta anomalía climática, publicando un vídeo en Twitter donde puede comprobarse la evolución climática de la región. «El cambio climático se está acelerando, y algunas partes del mundo se están calentando mucho más rápido que otras», advirtió.

El epicentro de esta ola de calor, Verhojansk, Rusia, de algo más de 1.000 habitantes, suele alcanzar temperaturas de bajo cero. El libro de Records Mundiales Guiness reconoce a la población de 1.300 habitantes como la de amplitud de temperatura más extrema, con una baja de 67 grados centígrados bajo cero y una alta anterior de 37,2.

Buena parte de Siberia ha sufrido temperaturas altas fuera de temporada, lo que ha provocado incendios forestales graves. En Sakha hay más de 275.000 hectáreas en llamas, según la agencia Avialesokhrana, que vigila los incendios forestales.

La repercusión ha sido tal, que hasta personalidades de la talla de Greta Thunberg escribió un tuit a través de su cuenta oficial, referenciando este hecho. Desde luego 2020 está siendo un año para recordar por la humanidad. 

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