El Tribunal Supremo acaba de confirmar la condena de siete años y un día de prisión por el delito de abusos sexuales cometido por el acusado.
La diócesis de Rhode Island ya generó polémica tras descubrirse que había invertido 10 millones en un lobby en contra de la legislación que protege a las víctimas de abuso infantil.
Una decena de predicadores que dijeron pertenecer a la secta fueron detenidos y serán juzgados por este horrible crimen.