La ilustración de portada quiere representar el modelo laboral del norte europeo frente a unos españoles e italianos "vagos".
Los trabajadores denuncian que se han despedido a 300 sindicados y contratado a nuevos trabajadores.
La medida pretende sacar de la pobreza extrema a 450 000 hogares españoles.
Las élites financieras no quieren ver perjudicados sus ingresos, por lo que se opondrán siempre a poner las bases de un contrato social que disminuya la explotación laboral y la precariedad.
Un estudio anterior a la actual pandemia global de la consultora Evaluate Pharma calculó que a partir de 2022 el mercado farmacéutico global rompería la barrera del billón de dólares. La COVID-19 sin duda ha disparado esa previsión. Las normas del sistema capitalista en las que se mueven estas grandes farmacéuticas hace que los avances se aceleren al competir entre ellas, pero también tiene múltiples inconvenientes, como por ejemplo la dificultad de acceso por gran parte de la población a dichos avances ¿Debe ser la salud un negocio?
La pandemia del coronavirus se ha llevado innumerables vidas y deja paso a un futuro incierto. Mientras las personas en primera línea del sistema de salud y del abastecimiento social básico están luchando contra la propagación del virus; cuidando las personas enfermas y manteniendo el funcionamiento de operaciones esenciales, una gran parte de la economía se ha estancado. Esta situación es paralizante y dolorosa para muchos, provocando miedo y ansiedad a aquellos que amamos y a las comunidades a las que pertenecemos. Aun así puede ser también un momento para que colectivamente aportemos e impulsemos nuevas ideas.
En la lucha por la Justicia Fiscal es imprescindible que se cumpla un principio básico: que contribuya más quien más tiene.