“Nos alimentaremos mutuamente, redistribuiremos la riqueza, haremos huelga", publicó en su muro de Instagram.
No sacrifiquéis el país, no sacrifiquéis el gran sueño americano", pidió el político a los mayores de Estados Unidos.
"Con la RBU acabaríamos de un plumazo con el problema de la ausencia de rentas, dignificaríamos no al trabajo, sino a la persona en sí misma, pues la RBU es un derecho de plena ciudadanía."
“Cuanto peor sea la pandemia, mayores serán sus futuras ganancias”.
Todas las crisis implican cambio. Y la del coronavirus no será la excepción. La clave está en adivinar hacia donde nos dirigirá esa transformación y su magnitud. Esta pandemia mundial nos sitúa así en un escenario complejo que marcará la senda a seguir durante los próximos años. Puede que el neoliberalismo aproveche la situación para justificar la próxima recesión económica que está a la vuelta de la esquina, y se enroque en su posición suicida con un aumento del autoritarismo y la imposición de su sistema utilizando toda la artillería a su alcance. O puede que esta crisis sirva para que los ciudadanos sean conscientes de una vez de los problemas crónicos del sistema capitalista, y vean que existen alternativas válidas y reales para construir un modelo económico y social más justo, respetuoso y sostenible.
La multinacional textil anuncia un ajuste de plantilla después de presentar un beneficio de 3.639 millones de euros en 2019 e intenta minimizar el impacto mediático regalando mascarillas.
"La doctrina del shock se desarrolló como una forma de evitar que las crisis den paso a momentos orgánicos en los que surgen políticas progresistas", señala la periodista.