El tiempo se acaba: la Antártida registra una temperatura récord de casi 21 grados centígrados

Los científicos registraron 20,7ºC el pasado 9 de febrero en la isla de Seymour, lo que representa un récord histórico, pendiente de que lo confirme la Organización Meteorológica Mundial

El termómetro ha subido por primera vez por encima de los 20ºC en las islas del océano Antártico. Los científicos brasileños registraron una temperatura de 20,7ºC el pasado 9 de febrero en la isla de Seymour, situada en el extremo norte de la península de la Antártida. 

Poco antes, el pasado 6 de febrero, ya se registró una temperatura récord de 18,3 grados centígrados en la base argentina Esperanza. El récord para la región antártica, es decir, todo el área situada al sur de los 60 grados de latitud, era de 19,8 grados centígrados, tomada en la isla Signy en enero de 1982.

La Península Antártica (el extremo noroeste cercano a América del Sur) se encuentra entre las regiones de calentamiento más rápido del planeta, con un incremento de casi tres grados centígrados en los últimos 50 años. La cantidad de masa perdida anualmente por la capa de hielo antártica aumentó al menos seis veces entre 1979 y 2017.

La mayor parte de la pérdida de hielo se produce al derretir las plataformas de hielo desde abajo, debido a las incursiones de agua oceánica relativamente cálida, especialmente en el oeste de la Antártida y, en menor medida, a lo largo de la península y en la Antártida oriental,

Con una extensión de 14 millones de kilómetros cuadrados (aproximadamente el doble del tamaño de Australia), la Antártida es fría, ventosa y seca. La temperatura media anual varía de aproximadamente -10 grados centígrados en la costa antártica a -60 grados centígrados en algunas zonas del interior del continente.

Su inmensa capa de hielo tiene un espesor de hasta 4,8 kilómetros y contiene el 90% del agua dulce del mundo, suficiente para elevar el nivel del mar en unos 60 metros si se derritiera completamente.

Este registro coincide con un incremento global y continuado de las temperaturas en todo el planeta. El pasado mes ha sido el enero más caluroso del planeta desde que se tienen registros, según el servicio europeo Copernicus sobre cambio climático, así como la Administración Nacional de Océanos y Atmósfera (NOAA, en inglés) de Estados Unidos.

La temperatura global de la superficie oceánica y continental fue la mayor documentada en un mes de enero en los 141 años de los que se tiene registro con 1,14 grados centígrados (2,05 grados Fahrenheit) por encima de la media del siglo XX. Esa temperatura supera el récord establecido en enero de 2016 con 0,02 grados centígrados más arriba del promedio.

Los climatólogos estiman que si se supera el techo de un aumento máximo de las temperaturas de 1,5ºC con respecto a la era preindustrial, el nivel del mar podría subir de 30 a 110 centímetros a finales de siglo.

¿Sigues siendo negacionista? El Delta del Ebro queda sumergido por el agua tras el temporal ‘Gloria’

«No recordamos nada parecido», ha lamentado el alcalde de Deltebre, Lluís Soler.

Los negacionistas se quedan sin recursos para insistir en la idea de que el cambio climático es un invento de los progres. Una sola imagen desmonta los argumentos de «Trumps», «primos de Rajoy», y demás ciegos de esos que no quieren ver.

Las lluvias y el viento han provocado que el mar haya penetrado varios kilómetros tierra adentro y haya anegado, según los primeros cálculos, unas 3.000 hectáreas de arrozales del Delta del Ebro. El satélite Sentinel 1 del programa Copernicus de la Agencia Espacial Europea (ESA) ha difundido unas imágenes en las que se ve el Delta antes y después del aguacero. En el segundo caso aparece cubierto de agua en su práctica totalidad. 

Si comparamos imágenes de los días 15 de enero (anterior a la borrasca) y 21 de enero, en pleno temporal, se observa la presencia de masas de agua en buena parte del delta, sobre todo en la zona norte, donde el mar ha entrado hasta 3 kilómetros tierra adentro.

De manera provisional se estima que hay una 3.000 hectáreas afectadas. El agua salada quema la tierra y la semilla e imposibilita el crecimiento del arroz, con lo que el primer efecto del temporal se notará mucho en la próxima cosecha. Ayer por por la tarde se reunieron de urgencia la Mesa de Consenso del Delta, un organismo que está integrado por los Ayuntamientos de Deltebre, Sant Jaume d’Enveja, Amposta, Sant Carles de la Ràpita, l’Aldea, Camarles y l’Ampolla, y las comunidades de regantes de los canales de la izquierda y la derecha del Ebro.

Según el geomorfólogo fluvial Albert Rovira. «Así podremos valorar qué parte de costa se ha perdido y si se puede recuperar. A día de hoy todavía no lo podemos saber, aunque todo hace pensar que los efectos van a ser muy duros», valora. Fenómenos de este tipo contribuyen a la recesión del Delta, puesto que si su principal problema es la falta endémica de sedimento, estos aguaceros «aceleran la pérdida de terreno», indica. 

No hay tiempo que perder: el Gobierno declarará hoy la emergencia climática

El Ejecutivo cumple de esta manera la petición del Congreso que instó a esta declaración en septiembre pasado

El Gobierno del PSOE y Unidas Podemos declarará la emergencia climática este martes en el Consejo de Ministros. Esta declaración, según ha adelantado la Cadena Ser. El ejecutivo esperaba a que hubiera un Ejecutivo con plenas facultades tras la petición expresa que había realizado el Congreso de los diputados en septiembre pasado.

La declaración va a llevar aparejada un paquete de medidas, algunas inmediatas y otras previstas para desarrollar durante la legislatura. Teresa Ribera, vicepresidenta de Transición Ecológica, tenía bajo el brazo esta medida preparada para salir a la palestra cuando el Gobierno pudiera poner en marcha acciones.

El primer punto que se tramitará en el Congreso será la ley de cambio climático. La idea es que arranque cuanto antes la senda para alcanzar los objetivos de reducción de emisiones para 2030 que lleven a la neutralidad en 2050.

Esos objetivos están marcados en el Plan de Energía y Clima ahora en revisión por la Comisión Europea. Se trata de rebajar esas emisiones en un 40% respecto a 1990 y que se supere un tercio de toda la energía proveniente de fuentes renovables.

Se espera que esta declaración incluya programas trasversales que incorporen soluciones para otras fuentes cruciales de emisiones de gases de efecto invernadero como el sector agrícola y el del de transporte. 

Firma para ayudar a Greenpeace a exigir que Australia reconozca la crisis climática y tome medidas para evitarla

El primer ministro australiano asegura que los incendios son parte de la vida cotidiana australiana y reafirma el compromiso con el carbón.

El bosque arde en Australia, un país en el que no abundan los bosques y uno de los países más vulnerables a los cambios climáticos. La superficie forestal de esa isla-continente ocupa un 17% del total, menos de la mitad, por ejemplo, que de la española (36%).

Las condiciones cálidas y secas que han alimentado los incendios no son nada nuevo en Australia, pero esta temporada de incendios ha sido con diferencia la más calamitosa. Al menos 25 personas han fallecido, otras muchas siguen desaparecidas y miles han perdido su hogar. Millones de animales han muerto, y otros muchos han perdido sus hábitats naturales en los incendios que han quemado ya 10,7 millones de hectáreas, una superficie similar a la de Austria. 

Y mientras Australia arde, su actual Gobierno reafirma el compromiso con el carbón y amenaza con convertir en delito los boicots a empresas destructoras del medio ambiente: Australia tiene una de las emisiones de dióxido de carbono per cápita más altas del mundo. El país fue responsable del 1,1 % de todas las emisiones mundiales de CO₂ entre 1850 y 2002.

Las emisiones anuales per cápita de los australianos (16 toneladas) están muy por encima de la media de la OCDE y de la media de los países desarrollados y continúan aumentando debido a la falta de compromiso gubernamental.

Mientras, el primer ministro australiano pide paciencia y asegura que los incendios son parte de la vida cotidiana australiana, y no tiene planes creíbles para reducir las emisiones de su país, que crecieron de forma constante durante los últimos cuatro años. De hecho, en 2019 Australia fue el segundo exportador del mundo de carbón, uno de los principales responsables del cambio climático.

¡Firma y ayuda a Greenpeace a exigir al gobierno australiano que reconozca la crisis climática y tome medidas para evitarla!

https://es.greenpeace.org/es/que-puedes-hacer-tu/peticiones/incendios-australia/

Vídeo | Discurso de Javier Bardem en la COP25: «No queremos palabras inútiles, sino que exigimos hechos ya»

Bardem ha definido a título personal a Almeida y a Trump como «estúpidos» por sus posturas ante el cambio climático.

El actor español Javier Bardem ha criticado a aquellos dirigentes políticos y a parte de la sociedad que no creen en la existencia del cambio climático y ha asegurado que aquel que es negacionista de este fenómeno «se retrata a sí mismo como un auténtico estúpido».

Bardem ha intervenido antes que la activista sueca Greta Thumberg para leer el manifiesto de la Marcha por el Clima, en el que ha querido introducir dos opiniones «muy personales». «Perdonad -ha indicado-, esto es a nivel muy personal, desde ese estúpido de Trump, que abandona los acuerdos globales, hasta, esto también es personal, ese estúpido de Almeida, que quiere revertir Madrid Central y permitir circular por la capital a los vehículos contaminantes», ha dicho.

Ya dentro del discurso oficial, el actor ha indicado que «los políticos y políticas deberían estar a la altura de este momento histórico». Bardem ha instado a los líderes políticos a que adopten medidas urgentes contra la crisis climática: «A los miles de personas aquí presentes, a los políticos en esta cumbre, que no queremos palabras inútiles, sino que necesitamos y exigimos hechos ya», ha subrayado.

«Tenemos sólo diez años para frenar las peores consecuencias del cambio climático», señaló. Ha mencionado en este sentido el informe de agosto de la comunidad científica de la ONU del que avisaba de que la temperatura del planeta ha superado un grado por encima de las temperaturas preindustriales, lo que provoca la desertificación y degradación de la tierra.

Sin embargo, ha incidido que esta situación tiene consecuencias que ya se están viviendo, como los incendios en la Amazonía y en Australia o las inundaciones y la situación del Mar Menor, que está «en la UCI». Los compromisos actuales llevarán al planeta a aumentos de tres grados y «solo hay tres palabras que pueden frenar los impactos» que ya se están sufriendo: «Urgencia, ambición y reducción», ha advertido.

«Exigimos a las economías más desarrolladas más ambición en sus políticas y la reducción de emisiones al 65 por ciento para 2030 y no solo al 40 por ciento, como se comprometió Europa antes del acuerdo de París, porque eso es totalmente insuficiente», ha remarcado.

Barden ha reclamado también que se acelere la transición energética hacia un sistema cien por cien renovable y eficiente y el abandono de los combustibles fósiles, empezando por el carbón, y ha pedido que los gobiernos dejen de subvencionar esas energías. El manifiesto reclama asimismo el paso de una agricultura y una ganadería extensivas a otras ecológicas, basadas en los principios de soberanía alimentaria.

«Las decisiones y compromisos que se tomen estos días comprometerán el futuro de todos y sobre todo del planeta tierra», ha concluido el actor.

Se inunda la sede de gobierno de Venecia minutos después de rechazar medidas contra el cambio climático

El karma se ha cebado con el el edificio del consejo regional del Véneto, que tuvo que ser desalojado de urgencia por las inundaciones

Venecia se está recuperando de una de sus peores inundaciones en 50 años, impulsada en parte por el aumento del nivel del mar. El pasado martes, el ‘acqua alta’ alcanzó un metro y 87 centímetros, provocando una “devastación apocalíptica”, en palabras del gobernador del Veneto, Luca Zaia.

Esa misma tarde, en un instantáneo ejercicio de ironía climática, el edificio del consejo regional del Véneto -el Palazzo Ferro Fini, situado en el Gran Canal- tuvo que ser desalojado de urgencia por las inundaciones, apenas unos minutos después de que sus señorías votaran en contra de las medidas contra el cambio climático que había propuesto el Partido Democrático en los presupuestos de 2020.

Andrea Zanoni, miembro del Consejo y presidente del comité de medio ambiente, publicó varias fotos de las cámaras inundadas el miércoles por la noche. Es la primera vez que las cámaras del Consejo se inundan. El edificio se encuentra en el Gran Canal de Venecia, y sus protecciones contra inundaciones parecen haber fallado.

El diputado del PD acusa al presidente regional del Véneto Luca Zaia, que milita en la derechista Liga Norte del presidente Salvini, de “no presentar ninguna acción concreta contra el cambio climático”.

Las acusaciones de Zanoni fueron refutadas por el presidente de la Liga Norte, Roberto Ciambetti, en declaraciones a CNN: “Si dejamos de lado la propaganda, estamos votando por un presupuesto regional que ha gastado 965 millones de euros en los últimos tres años en la lucha contra la polución del aire, que es un factor determinante en el cambio climático”.

Venecia ha vivido un desastre total esta semana. Las inundaciones superaron los 187 centímetros el martes por la noche, ayudadas por los casi 30 centímetros de aumento del nivel del mar que la ciudad ha enfrentado desde la Revolución Industrial. Ese aumento ha causado daños por cientos de millones de dólares. El alcalde de la ciudad ha declarado el estado de emergencia, mientras que en parte culpa al cambio climático por los problemas de Venecia.

Jane Fonda, detenida por tercera vez durante una protesta contra la crisis climática

Las protestas de Jane Fonda se inspiran en Greta Thunberg, activista sueca de 16 años

La actriz estadounidense Jane Fonda volvió a ser detenida este viernes en las escalinatas del Capitolio, en Washington, mientras participaba en una protesta contra la crisis climática.

El grupo Fire Drill Fridays, que fue creado por la propia Fonda y que organizó la protesta, informó en su cuenta de Twitter de su detención y publicó una fotografía en la que se ve a la actriz, de 81 años, esposada y escoltada por agentes de la policía del Capitolio.

Se trata de su tercer arresto consecutivo por el mismo motivo, aunque esta vez junto a Fonda fue detenido el también actor Ted Danson, y otra treintena de personas. Los dos pasados viernes, Fonda ya fue arrestada en las escalinatas del Congreso junto con un puñado de manifestantes que reclamaban decisiones del Gobierno para contrarrestar el cambio climático.

«Hoy, la policía del Capitolio de EEUU arrestó a 32 personas por protestar de manera ilegal», señaló la directora de comunicación de la policía de Capitolio, Eva Malecki, en un comunicado.

Fonda asegura que continuaría estas protestas durante los próximos 14 viernes, que es el tiempo que la actriz estará en la capital de EE.UU.

Fonda se ha inspirado para las protestas actuales contra el calentamiento global en la activista sueca Greta Thunberg, de 16 años que ha incitado huelgas de estudiantes en todo el mundo que reclaman la atención sobre el problema del cambio climático.