Vox borra de su web el programa electoral en el que pedía acabar con la educación especial

Borran el documento en el que señalan que quieren «acabar con la educación especial», apostando por una «educación inclusiva» y «disponer de apoyos para una educación verdaderamente inclusiva», algo coincidente con la ley Celaá

En Spanish Revolution, a diferencia de otros medios, mantenemos todos nuestros artículos en abierto y siempre va a ser así porque consideramos que lo que hacemos, informar de forma independiente, es un servicio público. Si puedes permitirte ayudarnos con 2, 5 o 10 euros al mes, contribuirás a que podamos seguir adelante. Rebélate. ¡Suscríbete!

La extrema derecha de Vox ha querido encontrar un nicho en la Ley Orgánica de Modificación de la Ley Orgánica de Educación (LOMLOE), más conocida como Ley Celaá y su carga contra ella pasa por ataques organizados desde varios frentes, desde asociaciones ultras en las calles a tuits de todos y cada uno de sus miembros destacados.

El portavoz ultra en el Congreso, Iván Espinosa de los Monteros, cree que el «ataque» de la denominada Ley Celaá a la educación especial está relacionado con «un mecanismo» diseñado para promover los abortos de niños con síndrome de Down u otras discapacidades. Alejándonos del pensamiento nazi de limpieza que señala el portavoz, algo que siempre sería más cercano al partido de extrema Derecha que al gobierno progresista, centrémonos en otras declaraciones de Espinosa de los Monteros: el cierre de centros de educación especial.

Espinosa de los Monteros ha defendido la necesidad de que los niños que allí estudian reciban una educación diferenciada y acorde a sus necesidades. Señaló que las escuelas de educación especial no deben ser «vaciadas» sino «lo contrario», tienen que ser reforzadas y contar con más presupuesto y educadores. A su juicio, «no tiene sentido» que la reforma educativa impulsada por la ministra Isabel Celaá pretenda «acabar» con esta educación e «integrar a niños que por desgracia no se pueden integrar».

La formación ya ha anunciado que recurrirá esta norma ante el Tribunal Constitución por el «ataque a la educación especial», sin embargo esta es la misma que quería eliminar en su programa a las elecciones generales de 2016. Proponían «acabar con la educación especial», apostando por una «educación inclusiva» y «disponer de apoyos para una educación verdaderamente inclusiva». Algo realmente cercano a lo que propone la «ley Celaá». Sin embargo, el documento que ya no aparece en su web. Ha desaparecido.

Un «error» tipográfico

Esto ha sucedido después de capturas de pantalla de esta contradicción hayan corrido como la pólvora en redes. Tras el borrado, el portavoz político de Vox, Jorge Buxadé, ha restado importancia al hecho de que el programa electoral del partido para las generales de 2016 defendiera la supresión de la educación especial. En su opinión, es algo “irrelevante” o incluso un “error tipográfico”.

Buxadé ha defendido que todos los dirigentes del partido han manifestado siempre públicamente su apoyo a la educación especial y su posición “no es discutible”. “No ha habido ningún cambio de posición”, ha insistido sobre el “indiscutible” derecho de los padres a elegir la educación para sus hijos.

Este supuesto “error” también aparecía en su programa de 2015. En él también se apostada por “acabar con la educación especial y disponer apoyos para una educación verdaderamente inclusiva”.

Carlos Herrera y el periodismo ‘navajero’: «La Ley Celaá lleva el nombre de la ministra más incompetente»

La oposición da alas a este tipo de periodistas, que se retroalimentan, ya que su periodismo da apoyo y excusas a la extrema derecha al aprobar y aupar reivindicaciones ultras como la de ayer.

En Spanish Revolution, a diferencia de otros medios, mantenemos todos nuestros artículos en abierto y siempre va a ser así porque consideramos que lo que hacemos, informar de forma independiente, es un servicio público. Si puedes permitirte ayudarnos con 2, 5 o 10 euros al mes, contribuirás a que podamos seguir adelante. Rebélate. ¡Suscríbete!

Carlos Herrera hace mucho tiempo que dejó de ser plural en sus sus informaciones, si alguna vez lo fue, pero desde que fue fichado por la COPE ya no se corta en sus declaraciones, dejando ver su periodismo «navajero», que en lugar de informar pretende dar cuchilladas a base de descalificaciones, menosprecios, insultos y entradas en lo personal. La oposición da alas a este tipo de periodistas, que se retroalimentan, ya que su periodismo da apoyo y excusas a la extrema derecha al aprobar y aupar reivindicaciones ultras como la de ayer.

Y es que la nueva ley educativa con la que el Gobierno quiere poner fin al proyecto heredado del PP no encuentra apoyos en la derecha, todo lo contrario. Bajo el lema ‘Por el derecho a elegir la educación que queremos’, la Plataforma Más Plurales, con una de sus máximas representantes que fue candidata de Falange, ha llamado este domingo a la movilización con vehículos en más de 50 ciudades para protestar contra la LOMLOE, la nueva ley de educación conocida como «ley Celaá».

Como no podía ser menos, este lunes, el director y presentador de ‘Herrera en COPE’, Carlos Herrera, y sus palabras tuvieron de todo menos pluralidad. «Ayer fue un día en el que con las limitaciones propias de una epidemia de covid de coronavirus, los españoles que consideran que el Gobierno de Pedro Sánchez ha puesto en marcha un ataque devastador contra la libertad, que ha iniciado una agresión revestida de ideología, debía ser contestada en la calle, y lo hicieron ayer en la calle y desde vehículos 30 ciudades españolas, vehículos y ciclistas y gente a pie», comenzaba diciendo Carlos Herrera.

«Si no quieren ver el clamor de la calle, son muy libres de ponerse una venda en los ojos, que no lo vean, pero alguien, cualquiera de esos susurradores de caballos que hay en Moncloa, cualquiera de todos esos que se gana el sueldo diciendo recuerda que eres mortal y que deberías prestar atención a esto o a lo otro, que le digan que los que salieron están ahí, aunque no les vean»,señaló.

«Y están ahí para lamentar, protestar enérgicamente contra una ley que por muchas decoraciones, por muchos disimulos, por muchos cuentos que nos quieran contar, es una ley que castiga al castellano como lengua vehicular, que quiere acabar con la educación especial, que quiere acabar con la escuela concertada y que quiere acabar con la exigencia del esfuerzo. Todo por mejorar estadísticas y ponerse medallas. Esa es la Ley Celaá, que lleva el nombre de la ministra más incompetente, corrosiva y abrasiva que ha tenido la Educación», ha continuado.

En este sentido, Carlos Herrera ha explicado que algunos gobiernos autonómicos, en función de sus competencias, matizarán la aplicación de la ley Celaá. «Esto pone muy histéricos a unos cuantos que están diciendo que todo lo que sea oponerse a una ley de la izquierda sectaria, quieren suponer que se trata de una rebelión de las estructuras del Estado. No, no, no, el Estado autonómico contempla que las comunidades autónomas apliquen las leyes marco de educación en función de sus criterios», ha continuado.

Y ha preguntado: «¿No lo ha hecho eso la Generalitat de Cataluña contra sentencias bastante claras del Tribunal Constitucional pues si ahora lo quieren hacer las demás de este Gobierno, chitón».

Ortega Smith, denunciado ante la Fiscalía por presunto delito de odio

Más Madrid ha denunciado al diputado ultra al considerar que su discurso contra la Cañada Real se centra en una determinada etnia o procedencia

En Spanish Revolution, a diferencia de otros medios, mantenemos todos nuestros artículos en abierto y siempre va a ser así porque consideramos que lo que hacemos, informar de forma independiente, es un servicio público. Si puedes permitirte ayudarnos con 2, 5 o 10 euros al mes, contribuirás a que podamos seguir adelante. Rebélate. ¡Suscríbete!

La portavoz de Más Madrid en el Ayuntamiento, Rita Maestre, y la edil Pilar Sánchez presentarán este lunes un escrito en la Fiscalía General del Estado contra el diputado y concejal Javier Ortega Smith por la posible constitución de un delito de odio por el contenido del vídeo grabado durante la manifestación de vecinas de Cañada Real contra los cortes de luz.

Javier Ortega Smith grabó y subió un vídeo a Twitter el pasado 17 de noviembre durante la protesta de vecinas de la Cañada Real tras 37 días sin luz. Dejó sin suministro a las 900 familias que en la actualidad viven en el Sector 6 de la Cañada Real, el más vulnerable de este ámbito. «Los niños se mueren de frío, se levantan llorando de frío», describía una de las vecinas a Europa Press.

Situado a las espaldas de las mujeres, grabándolas únicamente a ellas y dirigiéndose a estas vecinas, todas ataviadas con hiyab, declaraba a cámara que «hay que ayudar a los españoles que no llegan a final de mes, a la gente honrada que trabaja, que se ha quedado sin su puesto de trabajo» y que «lo que no hay que fomentar es la cara dura y el delito de quienes okupan viviendas, de quienes roban la luz y que encima pretenden vivir de las subvenciones».

El vídeo hace un recorrido por la protesta, en la que se pudieron ver pancartas con lemas como ‘La luz no es un lujo, es un derecho’ y ‘Queremos pagar luz, como todos’. En la cuenta de la red social el vídeo se subió con un tuit en el que aseguran que Vox está «con la España que trabaja y a la que nadie ayuda». «¡Fuera paguitas a los que vienen a vivir del cuento y a delinquir!», lanzaban.

«Están delante del Ayuntamiento protestando porque quieren utilizar de manera ilegal la luz. Cuando los trabajadores españoles pagan a final de mes sus facturas, ellos quieren la luz gratis, quieren enganchar a la luz, hacer un robo de energía eléctrica y encima protestan porque no se les entrega», sostenía el secretario general de Vox.

Más Madrid elevará a Fiscalía este escrito al considerar que su discurso se centra en una determinada etnia o procedencia, ha adelantado la formación, además de contraponerlos con «los españoles que no llegan a fin de mes, la gente honrada que trabaja», lo que constituye, a juicio del grupo municipal, un posible delito de incitación al odio y la violencia.

Una solución urgente para la Cañada Real

La Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid suscribieron el convenio de realojo hace más de dos años. En este tiempo se ha dado un nuevo hogar a 150 familias que vivían en la zona de antigua vía pecuaria sin asfaltar.

El proceso está siendo muy lento. El área de Familias, Igualdad y Bienestar Social asegura que «es una prioridad la dignificación de las condiciones de vida y eso pasa por reestablecer la luz», aunque mes y medio después de los primeros cortes masivos no hay todavía una salida.

Choque Smith-Errejón

La semana pasada se celebró una manifestación en Cibeles para protestar por la situación en la Cañada Real y tanto Smith como Íñigo Errejón, líder de Más Madrid, se han posicionado sobre este asunto, donde incluso han llegado a los enfrentamientos personales.

Tras subir a la red el vídeo al que hace referencia este artículo.La respuesta de Íñigo Errejón no tardó en llegar: «Bravucones con lo de abajo, serviles con los de arriba. Aquí un rentista propietario de 11 casas en Madrid, cargando contra los más vulnerables. Cobardía y miseria moral», fue su comentario.

En la réplica de Smith subió el tono y llegó al insulto, amplificando el incidente: «Mira Milhouse, esto no es como lo de las becas black de las que vivías del cuento. Si quieren luz gratis, se la pagas tu, o que se la pague su rey alauita de Marruecos. ¿Entiendes casta?, la España que trabaja no está para vuestra demagogia».

Vox carga contra su propio programa electoral: proponían acabar con la educación especial

El partido ultra se ha organizado para cargar contra el Gobierno, pero la hemeroteca los ha desmontado

En Spanish Revolution, a diferencia de otros medios, mantenemos todos nuestros artículos en abierto y siempre va a ser así porque consideramos que lo que hacemos, informar de forma independiente, es un servicio público. Si puedes permitirte ayudarnos con 2, 5 o 10 euros al mes, contribuirás a que podamos seguir adelante. Rebélate. ¡Suscríbete!

El portavoz de Vox en el Congreso, Iván Espinosa de los Monteros, cree que el «ataque» de la denominada Ley Celaá a la educación especial está relacionado con «un mecanismo» diseñado para promover los abortos de niños con síndrome de Down u otras discapacidades. Alejándonos del pensamiento nazi de limpieza que señala el portavoz, algo que siempre sería más cercano al partido de extrema Derecha que al gobierno progresista, centrémonos en otras declaraciones de Espinosa de los Monteros: el cierre de centros de educación especial.

El portavoz, que este lunes visitó un centro de educación especial en un acto populista y con fines electoralistas, ha defendido la necesidad de que los niños que allí estudian reciban una educación diferenciada y acorde a sus necesidades. Señaló que las escuelas de educación especial no deben ser «vaciadas» sino «lo contrario», tienen que ser reforzadas y contar con más presupuesto y educadores. A su juicio, «no tiene sentido» que la reforma educativa impulsada por la ministra Isabel Celaá pretenda «acabar» con esta educación e «integrar a niños que por desgracia no se pueden integrar».

El partido ultra se ha organizado en redes para que el mensaje llegue a cuanta más gente posible: Abascal, Ortega Smith, Iván Espinosa, Carla Toscano, Macarena Olona y otros diputados de VOX escribieron: «No al cierre de los colegios de educación especial».

Imagen

La mentira

Vox miente al decir que los «Los centros de educación especial van a desaparecer». No existe ninguna disposición que diga nada parecido, pero es más, la misma ley decreta que las Administraciones Públicas deberán seguir prestando el apoyo necesario a los centros de educación especial velando por los principios que establece la ley en su art. 74.

Imagen
Imagen

La formación de extrema derecha señala también que «los padres ya no tendrán libertad a la hora de elegir en qué centros podrán estudiar sus hijos». También es mentira: los padres tendrán más libertad puesto que se prohíbe la exigencia de pagos de cuotas en los colegios concertados, permitiendo que por fin los alumnos de familias económicamente más desfavorecidas puedan también escolarizarse en esas escuelas sin poder ser discriminados.

La ley lo que impulsa es la escolarización pública intentando acercarse así a la media europea que supera el 80% mientras que en España no llega ni al 70%. Además, se anima a la cesión del suelo público para la construcción exclusiva de escuelas públicas, derogando así la anterior regulación de la Ley Wert en la que se cedía suelo público para construir escuelas privadas.

Imagen

Vox pedía lo mismo

Sobre estas declaraciones de Espinosa de los Montero se ha pronunciado Pablo Echenique, portavoz de Podemos en el Congreso de los Diputados, quien ha denunciado que Vox está «haciendo algo repugnante»: «mentir a las familias con niños con discapacidad diciéndoles que se va a acabar con la educación especial».

El portavoz de Podemos insiste en que en la Ley Celaá pone exactamente lo contrario: «La nueva Ley de Educación pone explícitamente que va a seguir habiendo educación especial (disposición adicional cuarta, lean). Hay que ser escoria moral para mentir a las familias que tienen niños con discapacidad por interés político».

Apoyando sus palabras, el dirigente de Podemos ha rescatado el programa electoral de VOX de 2016, donde se puede leer algo que contradice el bulo que intenta difundir ahora el partido de extrema derecha: proponían «acabar con la educación especial», apostando por una «educación inclusiva» y «disponer de apoyos para una educación verdaderamente inclusiva». Algo realmente cercano a lo que propone la «ley Celaá».

Imagen

Sánchez, ese «radical de izquierdas»

Rubalcaba pensaba que Sánchez no era «un socialista» sino «un radical de izquierdas», según revela el primer secretario de PSC, Miquel Iceta, en una biografía sobre el histórico dirigente socialista escrita por el periodista Antonio Caño.

En Spanish Revolution, a diferencia de otros medios, mantenemos todos nuestros artículos en abierto y siempre va a ser así porque consideramos que lo que hacemos, informar de forma independiente, es un servicio público. Si puedes permitirte ayudarnos con 2, 5 o 10 euros al mes, contribuirás a que podamos seguir adelante. Rebélate. ¡Suscríbete!

El exvicepresidente del Gobierno y exlíder socialista Alfredo Pérez Rubalcaba pensaba que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, era «un radical de izquierdas». Así lo afirma el primer secretario de PSC, Miquel Iceta, en una biografía sobre el fallecido dirigente socialista escrita por el periodista Antonio Caño.

Rubalcaba. Un político de verdad, de la editorial Plaza Janés, relata la influencia y el papel que jugó el reconocido político socialista en algunos de los principales episodios de la historia reciente, como el fin de ETA, el conflicto catalán o la abdicación del Rey Juan Carlos I.

En esta biografía, el exdirector de «El País» también relata la etapa de Rubalcaba como secretario general del PSOE entre 2012 y 2014; su rivalidad con la exministra de Defensa, Carme Chacón; y su relación con el ahora presidente del Gobierno, que le relevó al frente de los socialistas en 2014.

Según relata Iceta, Sánchez no quiso valerse de la experiencia y los consejos de Rubalcaba para ejercer su labor, e incluso desconfiaba de las intenciones de su predecesor y prefería mantenerlo a distancia.

«Yo siempre le decía a Pedro: ‘Eres tú el que tienes el poder, por tanto, eres tú el que ha de tomar la iniciativa. Si tú pides la opinión, nadie te la va a negar, y si pides un gestión concreta, te la van a hacer», relata Iceta, que también confiesa que durante tiempo consultó a Rubalcaba en secreto y sin que Sánchez lo supiera porque necesitaba saber la opinión del exministro.

Sin embargo, reconoce Iceta que «con Rubalcaba no hubo manera». «Y creo que es verdad que eso se lo perdió, porque Rubalcaba tenía una experiencia, un conocimiento, un rigor de las cosas», ensalza el que era su amigo, a pesar de lo mucho que discrepaban, tal y como se recoge en el libro.

Es por ello que, según esta biografía, Rajoy y el que fuera jefe de la Casa del Rey desde 2011 hasta la abdicación de Juan Carlos I, Rafael Spottorno, recurrieron a Rubalcaba para que convenciera al monarca de que se operara en España y no en Estados Unidos cuando se rompió la cadera durante una cacería en Botsuana.

El Gobierno más progresista de la historia tampoco está haciendo nada por el Sáhara Occidental

Han pasado 29 largos años de espera en campamentos en mitad del desierto, y la traición española se ha prolongado a través de todos y cada uno de los diferentes Gobiernos que ha pasado por Moncloa desde entonces.

En Spanish Revolution, a diferencia de otros medios, mantenemos todos nuestros artículos en abierto y siempre va a ser así porque consideramos que lo que hacemos, informar de forma independiente, es un servicio público. Si puedes permitirte ayudarnos con 2, 5 o 10 euros al mes, contribuirás a que podamos seguir adelante. Rebélate. ¡Suscríbete!

Artículo original de Juan Teixeira en Eulixe

El pueblo saharaui fue abandonado por España en 1975, quedándose solo ante el invasor marroquí. La desigual guerra se prolongó hasta 1991, cuando el Sáhara Occidental optó por la legalidad internacional y agarrarse a la resolución 1514 de la ONU, que asegura (de palabra) el derecho a un referéndum de autodeterminación para los saharauis. Sin embargo, han pasado 29 largos años de espera en campamentos en mitad del desierto, y la traición española se ha prolongado a través de todos y cada uno de los diferentes Gobiernos que ha pasado por Moncloa desde entonces. Ahora que Marruecos ha violado el alto el fuego y el conflicto armado parece reactivarse, el actual Gobierno debe decidir si hace honor al apelativo de «más progresista de la historia», o sigue el ejemplo de Felipe González y se desenmascara como una simple vuelta de tuerca más al régimen del 78.

Así nos lo han metido en vena desde el minuto uno: el pacto entre Unidas Podemos y el PSOE ha logrado el Gobierno más progresista de la historia de España. Sin embargo, si analizamos la realidad esta afirmación empieza a sonar un poco excesiva. Así por encima, en los últimos meses el Gobierno más progresista de la historia le ha subido la asignación a la Casa Real y a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, ha empezado a dar pasos hacia la privatización de la educación, ha mantenido la Ley Mordaza y no ha llevado a cabo la prometidisima reforma laboral, ha ayudado a escapar y ha acogido a un golpista extranjero (Leopoldo López), ha creado una especie de centro de detención inhumano para migrantes en un puerto canario… y, por supuesto, tampoco está haciendo nada por la ex provincia española ahora atacada por Marruecos.

De este modo, cada día que pasa el Gobierno de coalición PSOE-UP se parece un poco más al de Felipe González. Muchas consignas socialistas, mucho hablar de progreso, de devolverle la dignidad al pueblo, de acabar con las injusticias sociales y la desigualdad, de frenar a la casta y los intereses de la oligarquía… y poca iniciativa para hacerlo realidad. Y digo poca porque algo hay. Sería injusto decir que en el poco tiempo que ha estado al mando, y teniendo en cuenta la delicada situación económica y sanitaria, el Gobierno no haya hecho nada positivo. Se han hecho cosas muy interesantes y que se deben valorar.

Sin embargo a muchos nos queda el regusto de que no son más que pinceladas sueltas sobre un inmenso lienzo que ya está pintado. Y el ejemplo más evidente de que el Gobierno más progresista de la historia en realidad no es más que otra vuelta de tuerca al régimen del 78 lo tenemos en el trato que están dando a la provincia número 53 de España.

DONDE DIJE DIGO…

Antes de llegar al Gobierno, dirigentes tanto de Podemos como de Izquierda Unida eran firmes defensores del derecho de autodeterminación del pueblo saharaui, olvidado injustamente por España y abandonado a su suerte ante el invasor marroquí. En 2014 Pablo Iglesias participó en la 39 Conferencia de Apoyo al Pueblo Saharaui, donde aseguró que la cuestión saharaui es «un nuevo ejemplo de divorcio entre la casta política y los intereses de la mayoría de la población». También dijo que «la población española es prosaharaui, pero quienes nos han gobernado parece que son pronegocio, que ésa es su única patria», e incluso hizo un llamamiento a la comunidad internacional, especialmente a la UE y el Gobierno español, «para que asuman su responsabilidad», exigiendo «que se cumpla la legalidad internacional y los derechos humanos». También recordó que «España sigue siendo administrador y soberano del Sahara Occidental, así que jurídicamente Marruecos está invadiendo un territorio colonial español y explotando ilegalmente sus recursos». Iglesias llegó a referirse a los saharauis como “nuestros hermanos que no serán abandonados” e incluso se atrevió a finalizar su discurso con un «¡Viva la lucha del pueblo saharaui!«.

El miedo que inspira Podemos al vecino marroquí.Pablo Iglesias con el fallecido presidente saharaui Mohamed Abdelaziz

Otro de los firmes defensores de la causa saharaui era Alberto Garzón, quien expresó en reiteradas ocasiones su «compromiso firme con el pueblo saharaui y sus reivindicaciones de autodeterminación». En 2015, Garzón acusó a España y a Occidente de «mirar hacia otro lado» ante el «genocidio de Marruecos» en el Sáhara, en una reunión mantenida con el entonces presidente saharaui Mohamed Abdelaziz . En 2016, tanto Garzón como Iglesias pidieron en un manifiesto con otras personalidades una fecha para la celebración del referéndum en el Sahara.

Recordemos que en su programa electoral de 2019, Unidas Podemos aseguraba en su epígrafe 118 que“España tiene una responsabilidad histórica con el Sáhara Occidental, con sus gentes y con la solidaridad entre nuestros pueblos”,  asegurando que “apoyará con acciones concretas el derecho a la libre determinación del pueblo saharaui”.

Ahora que Iglesias y Garzón forman parte del Gobierno, parece que ese énfasis se ha ido diluyendo como lágrimas en la arena, y todas esas proclamas se han ido reduciendo con el paso del tiempo. Desde que llegaron al Gobierno, el silencio en torno al Sáhara Occidental ha sido casi absoluto. Ahora que Marruecos ha tomado la decisión de reactivar el conflicto al entrar en en el paso fronterizo de Guerguerat (territorio liberado por el Frente Polisario), ambos se han limitado a escribir en su cuenta de Twitter sobre la resolución de la ONU del 13 de febrero de 1995:

TuitUP

Pero obviamente ni Iglesias ni Garzón tienen ningún tipo de competencia ni responsabilidad en la política exterior del Estado español, que recae plenamente en el Ministerio de Asuntos Exteriores y en la propia Presidencia, ambas en manos de sus socios de Gobierno del PSOE. Y ya conocemos la profunda amistad entre el PSOE y Marruecos, por lo que cualquier movimiento en contra de los intereses de Mohammed VI por parte de Pedro Sánchez sería una noticia extremadamente sorprendente.

La única esperanza de hacer justicia en el Sáhara Occidental recae de este modo en la presión que puedan ejercer los socios más «progresistas» del Gobierno. Ojalá tenga que comerme mis palabras, pero algo me dice que esta esperanza terminará como la de mi padre en el socialismo de Felipe González…

EL PSOE Y MARRUECOS, UNA HISTORIA DE AMOR

Aunque un par de tuits puedan parecer poco (que lo es), menos todavía se está haciendo desde el Gobierno por el Sáhara Occidental por parte de quien tiene competencias para ello. Ni una sola mención al derecho reconocido legalmente por la ONU del pueblo saharaui a la autodeterminación. Todo lo que ha dicho el actual ejecutivo a este respecto lo hemos escuchado el pasado viernes 13 en un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores donde el Gobierno de España insta a las partes a retomar el proceso negociador y a avanzar hacia una solución “política, justa, duradera y mutuamente aceptable”. Suena bonito en lenguaje diplomático internacional. Sin embargo en lenguaje coloquial se traduce de la siguiente manera: «por nuestra parte no vamos a hacer nada, las cosas se quedan como están, pero nos preocupa muuuucho que os hagáis daño, así que no os apuntéis a la cara».

comunicadoMinisterioAE

Pero la historia de traición del PSOE con el Sáhara Occidental no es nueva. Uno de los capítulos que jamás se olvidarán en los campamentos saharauis se produjo el 14 de noviembre de 1976. Tan solo un año antes, España había regalado el Sahara Occidental a Marruecos y Mauritania, en una apasionante y triste historia en la que tiene mucho que ver el actual monarca a la fuga Don Juan Carlos I. En ese momento tan convulso y con la guerra tan presente, el entonces secretario general del PSOE Felipe González viajó a los territorios liberados del Sahara Occidental (por aquel entonces no había Twitter), donde pronunció un acalorado e intenso discurso en defensa del pueblo saharaui:

Para nosotros no se trata ya del derecho de autodeterminación, sino de acompañaros en vuestra lucha hasta la victoria final (…) A medida que nuestro pueblo se acerca a la libertad, será mayor y más eficaz el apoyo que podamos prestar a vuestra lucha. El partido está convencido de que el Frente Polisario es el guía recto hacia la Victoria Final del pueblo saharaui y está convencido también de que vuestra república independiente y democrática se consolidará sobre vuestro pueblo y podréis volver a vuestros hogares. Sabemos que vuestra experiencia es la de haber recibido muchas promesas nunca cumplidas. Yo quiero, por consiguiente, no prometeros algo, sino comprometerme con la Historia. Nuestro partido estará con vosotros hasta la victoria final – Felipe González, 1976.

Tras estas palabras, Felipe González fue Presidente de España durante 14 años. No volvió a mover un dedo por el Sáhara. Es más, movió ambas manos en su contra, para recoger el dinero y los favores procedentes de la monarquía alauita que oprime al pueblo saharaui, y que llevaron a Felipe a veranear ya en su retiro dorado en la ciudad marroquí de Tánger en un palacete de 2,5 millones de euros, e incluso realizar unas declaraciones en las que alabó la “integridad territorial” de Marruecos, defendiendo la ocupación ilegal sobre el Sáhara, y terminando de este modo la última etapa de su viaje hacia la traición, la deslealtad y la infamia con la que siempre recordaremos a este vil personaje.

Pero con Felipe González no terminó la relación amorosa del PSOE con Marruecos. El siguiente presidente «socialista» tampoco movió un dedo por el Sáhara Occidental. Y en la única crisis relacionada con este tema que vivió en su mandato, la resolvió barriendo una vez más hacia Marruecos. Se trata de la huelga de hambre realizada en el aeropuerto de Lanzarote por Aminetu Haidar, una activista saharaui detenida y expulsada de El Aaiún en 2009, tras ser galardonada por su defensa de los derechos humanos. Su huelga duró más de 30 días, en los que su estado de salud empeoró por momentos. La solución socialista para Haidar, de la mano de Zapatero y Moratinos, fue darle a elegir entre pedir asilo político, la nacionalidad española o solicitar un nuevo pasaporte a Marruecos. Haidar sin embargo solo quería volver a su casa. La gestión de esta crisis fue duramente criticada por el Frente Polisario. Un año después de este episodio Zapatero se reunió con Mohammed VI, y al comienzo de dicha reunión los micrófonos captaron una frase del entonces Presidente español que no debía hacerse pública y que resume a la perfección la situación: «La foto es lo más importante».

Ya este año, y más en concreto el pasado 17 de junio, el senador y responsable de Relaciones y Política Internacional de EH Bildu, Gorka Elejabarrieta, pidió explicaciones al Gobierno español sobre la responsabilidad del Estado español con el Sáhara Occidental a través de una pregunta escrita. La respuesta del «Gobierno más progresista de la historia» fue lavarse las manos con frases como: «…España se considera desligada de toda responsabilidad de carácter internacional con relación a la administración del Sahara Occidental desde la carta enviada el 26 de febrero de 1976 por el Representante Permanente de España ante Naciones Unidas al Secretario General de la ONU»; o «…España no figura como potencia administradora en la lista de territorios no autónomos de Naciones Unidas…».

LA RESPONSABILIDAD HISTÓRICA DE ESPAÑA CON EL SÁHARA

Esta cínica forma de lavarse las manos y mirar para otro lado durante décadas por parte de España choca frontalmente con la realidad del conflicto saharaui y su historia reciente. Haciendo un breve repaso, veremos que el Sáhara Occidental fue reclamado como territorio por España en 1885, aunque la ocupación efectiva del interior del territorio no se realizó hasta 1934. Debido a enfrentamientos con nacionalistas saharauis, el gobierno español decide otorgar al Sahara español el estatus de provincia española en 1969, dejando así de ser una colonia.

Y fue provincia hasta 1975, momento en el que Estados Unidos da luz verde a un proyecto secreto de la CIA, financiado por Arabia Saudí, para arrebatar el Sahara Español a España, debido a su importancia geoestratégica, pero sobre todo por ser una tierra rica en fosfatos, hierro, petróleo y gas. Como tantos otras zonas del mundo, su riqueza se convirtió en su pobreza.

En este momento de la historia, en el año 1975 y con el dictador Francisco Franco en las últimas, es donde entra en juego la pieza clave de la historia reciente del Sáhara Occidental: Juan Carlos I. Obsesionado con llegar a reinar, el Borbón decide jugar sus cartas y alinearse con Estados Unidos para que le apoye en su proceso de coronación tras la muerte de Franco. Una de las condiciones de Estados Unidos es clara: la cesión del Sáhara a Marruecos. Juan Carlos acepta, y se activa la operación, que consiste en invadir la provincia española mediante una marcha de unos 350.000 ciudadanos marroquíes que se harían pasar por antiguos habitantes de la zona. Se trata evidentemente de la famosa Marcha Verde.

Los campos de minas y los legionarios se retiraron de la frontera. La ONU, atónita ante los acontecimientos, urge a Hassan II a retirarse y a respetar la legalidad internacional. El Consejo de Seguridad se pronunció aprobando la resolución 380, en la que «deplora la realización de la marcha» e «insta a Marruecos a que retire inmediatamente del territorio del Sáhara Occidental a todos los participantes en la marcha», así como volver a hacer un llamamiento al diálogo. Sin embargo, todo estaba pactado ya.https://platform.twitter.com/embed/index.html?dnt=false&embedId=twitter-widget-0&frame=false&hideCard=false&hideThread=false&id=1328457516062302213&lang=es&origin=https%3A%2F%2Fwww.eulixe.com%2Farticulo%2Fsociedad%2Fgobierno-mas-progresista-historia%2F20201106184421021393.html&siteScreenName=eulixe&theme=light&widgetsVersion=ed20a2b%3A1601588405575&width=550px

Desde entonces, la legalidad internacional y los derechos humanos de todo un pueblo han pasado a un segundo plano. De nada sirve que ningún país del mundo reconozca la soberanía marroquí sobre el Sáhara, lo que ha primado en este conflicto es el mantenimiento de las relaciones entre el reino de Marruecos y el reino de España, para beneficio exclusivo de los dirigentes y grandes empresarios de ambos países, y sufrimiento del pueblo saharaui.

Se podría decir que las cosas siguen exactamente igual que cuando el enorme Julio Anguita dijo lo siguiente a este respecto:

así pasaron los años y las décadas, con un pueblo abandonado y engañado tras continuas promesas incumplidas, daño colateral de verse envuelto en una guerra geoestratégica y comercial que escapa a sus posibilidades de actuación. En concreto se cumplen ya 45 años de la traición española, a pesar de la cual, los saharauis volvieron a apostar por la legalidad internacional y la no violencia en 1991 con la firma del Alto el Fuego.

Desde entonces, la ONU defiende (de palabra) su derecho a un referéndum de autodeterminación a través de la resolución 1514. Sin embargo, han pasado ya 29 años desde entonces, y la situación es la misma: Marruecos reprime, encarcela, tortura, ocupa y silencia al pueblo saharaui sin ningún tipo de contemplación ni condena internacional. Es más, cuenta con el apoyo de Francia y EEUU como miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, y de España como primer socio comercial, lo que le asegura que puede hacer y deshacer a su antojo, como estamos viendo ahora con la invasión del paso de Guerguerat.

Con este panorama, la juventud saharaui sabe que no tiene nada que perder y obviamente ha aprendido que están solos en esta guerra, lo que los empuja irremediablemente a desear empuñar las armas contra el agresor marroquí. Y lo cierto es que bastante han aguantado ya.

Sabemos que el PSOE no hará nada que pueda molestar a Mohammed VI. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska viajará mañana (viernes 20 de noviembre de 2020) a Rabat para reunirse con Abdelouafi Laftit, su homólogo marroquí, con el objetivo de tratar el problema de la crisis migratoria en Canarias. Precisamente la política migratoria, junto a los intereses empresariales y geoestratégicos, están muy por encima de los derechos humanos y la responsabilidad histórica para los sucesivos Gobiernos españoles en el conflicto del Sáhara.

De este modo, puede ser que una de las pocas oportunidades de frenar la actual escalada de violencia en el Sáhara resida en las presiones que se puedan ejercer sobre el Gobierno español para imponer de una vez la legalidad y el respeto a los Derechos Humanos en este conflicto. Y quien tiene la mejor posibilidad de hacerlo es el actual socio de Gobierno del PSOE. Pablo Iglesias dijo en su momento que este es un asunto de «dignidad, de legitimidad y de justicia». Veremos si ahora él y Alberto Garzón son coherentes con sus palabras, y si siguen el ejemplo de Julio Anguita o el de Felipe González. De momento su silencio los acerca más al segundo.

Eulixe

«Remover el pasado»: el mantra del PP con el franquismo que se niega a usar con ETA

El PP propone que la Fiscalía investigue para esclarecer crímenes de ETA

En Spanish Revolution, a diferencia de otros medios, mantenemos todos nuestros artículos en abierto y siempre va a ser así porque consideramos que lo que hacemos, informar de forma independiente, es un servicio público. Si puedes permitirte ayudarnos con 2, 5 o 10 euros al mes, contribuirás a que podamos seguir adelante. Rebélate. ¡Suscríbete!

El Partido Popular hizo oídos sordos siempre que se pidió la condena rotunda del franquismo y cualquier acto de exaltación del mismo, así como de la ilegalización de las fundaciones que exaltan el fascismo. Es un tema que le molesta, ya que Alianza Popular, el germen del actual PP, fue fundado en su mayoría por exjerarcas franquistas.

Alianza Popular celebró su Congreso Constituyente como federación de partidos los días 5, 6 y 7 de marzo de 1977. En ese congreso se eligió a Federico Silva Muñoz (ministro de Obras Públicas entre 1965-1970, durante la dictadura franquista), de Acción Democrática Española, como presidente y a Manuel Fraga Iribarne (ministro de Información y Turismo de Franco entre 1962 y 1969), de Reforma Democrática, como secretario general.

El lavado de cara fue en 1989, cuando se produce la refundación, creando el nuevo Partido Popular. Fraga fue el primer presidente del partido, con Francisco Álvarez-Cascos como secretario general. Unos meses después José María Aznar, entonces presidente de la Junta de Castilla y León, fue elegido candidato a las elecciones generales a propuesta del propio Fraga y acabaría, como todos sabemos, siendo presidente del Gobierno.

Una historia de negación

En el año 2003, todos los grupos parlamentarios del Congreso, salvo el PP, promovieron un homenaje a las víctimas del franquismo por los 25 años de la Constitución. El PP se negó a participar. Ese mismo año, el Partido Popular, que contaba con mayoría absoluta en la Cámara, impidió sacar una propuesta para anular los juicios políticos del franquismo.

En 2007, los populares votaron en contra a la Ley de Memoria Histórica propuesta por el Gobierno de Zapatero. Eduardo Zaplana, que era portavoz del PP, afirmó que «venir ahora buscando enfrentamiento, los que han vivido muy bien en el franquismo… me parece ridículo». También en esos términos se expresó el entonces eurodiputado por el PP, Jaime Mayor Oreja, quién afirmó que no iba a condenar la dictadura franquista porque «representaba a un sector muy amplio de los españoles».

En 2013, el partido liberal rechazó la propuesta de la Izquierda Plural para declarar el 18 de julio como Día Oficial de Condena de la Dictadura. El PP dijo: «es momento de mirar al futuro y no de volver al pasado».

En 2015, el PP votó en contra de dos iniciativas que perseguían instar al Gobierno a retirar varios símbolos franquistas, rebautizar calles y plazas que llevan el nombre de colaboradores del dictador y revocar los honores y títulos que el Estado concedió a Francisco Franco, sus familiares y sus acólitos. El mismo año el PP rechazó extraditar o juzgar a los ministros franquistas: «Dejen en paz a los muertos», dijeron.

Finalmente, en 2017, el PP votó en contra de una proposición no de ley del PSOE en la que instaba al Gobierno a exhumar los restos de Franco del Valle de los Caídos, hecho que finalmente se produciría.

ETA, ETA, ETA

La lista de insultos que Mariano Rajoy dedicó a Zapatero, es toda una ya histórica. Le llamó acomplejado, agitador, ambiguo, antojadizo, aprendiz de brujo, bobo solemne, chisgarabís, cobarde, débil, frívolo, grotesco, hooligan, impreciso, imprudente, incapaz, inconsecuente, indigno, inestable, inexperto, insensato, insolvente, irresponsable, maniobrero, manipulador, mentiroso, oscuro, perdedor complacido, radical, rastrero, sectario, taimado, traidor, turbio, veleidoso y zafio. En el Congreso le dijo: «traiciona a los muertos y ha revigorizado a una ETA moribunda».

El proceso del 11M e, invariablemente, ETA, fueron una de las mayores armas de manipulación y uso partidista en manos del PP y sus medios. La política antiterrorista del PSOE terminaría dando frutos pero aquellos días, años, se escucharon y se vieron posiciones tan radicales que sembraron el temor en una buena parte de los ciudadanos. Ocho veces, al menos, salió el PP a la calle para protestar por la política antiterrorista del Gobierno, y no menos de 13 para rechazar leyes del ejecutivo, antes de que la banda depusiese las armas.

Sin embargo, parece que es tiempo de dar un paso más en la hipocresía popular. Los de Casado quieren seleccionar sobre qué temas puede volverse y sobre cuáles no y propone que la Fiscalía de la Audiencia Provincial cuente con una estructura o sección para investigar los crímenes de la banda terrorista ETA que estén sin esclarecer.

Lo reclaman en una enmienda de adición presentada a los presupuestos generales del Estado y que propone modificar para cumplir ello el estatuto orgánico del Ministerio Fiscal y añade un complemento retributivo específico para los agentes de Policía Nacional y Guardia Civil que acudan a Cataluña «por la especial dificultad con la que desempeñan su trabajo». También piden este complemento para los jueces que acudan a Cataluña.

Casado lleva desde el inicio del estado de alarma instrumentalizando el número de fallecidos por la enfermedad para responsabilizar al Gobierno. Comenzó su campaña electoral en Euskadi a finales del mes de febrero en el pueblo del concejal del PP asesinado por ETA en el año 1997, Miguel Ángel Blanco, lo que ya iba dejando claro hacía donde iban los tiros.

Se lo señalaba Carmen Calvo al PP de Casado y su constante referencia a ETA en campaña en abril del año pasado: «ETA no existe gracias al sacrificio de la democracia de este país». Enterrada y bien enterrada, solo sacada de la tumba por intereses políticos.

 El infierno de los vivos no es algo por venir; hay uno, el que ya existe aquí, el infierno que habitamos todos los días, que formamos estando juntos. Hay dos maneras de no sufrirlo. La primera es fácil para muchos: aceptar el infierno y volverse parte de él hasta el punto de dejar de verlo.

La segunda es arriesgada y exige atención y aprendizaje continuos: buscar y saber reconocer quién y qué, en medio del infierno, no es infierno, y hacer que dure, y dejarle espacio”.

Las ciudades invisibles. Italo Calvino