«Hay equipos de ingenieros cuyo trabajo es usar tu psicología en tu contra», señalan ex trabajadores de estas redes.

En Spanish Revolution, a diferencia de otros medios, mantenemos todos nuestros artículos en abierto y siempre va a ser así porque consideramos que lo que hacemos, informar de forma independiente, es un servicio público. Si puedes permitirte ayudarnos con 2, 5 o 10 euros al mes, contribuirás a que podamos seguir adelante. Rebélate. ¡Suscríbete!

Insultos sin freno por las redes sociales, negación de la pandemia, depresión por culpa de las redes, aislamiento de los demás, fake news, ciberataques por las redes sociales, algoritmos que controlan el consumo y el gusto humano por las redes sociales. Este es el argumento del nuevo documental de Netflix: El dilema de las redes.

Conocen cuándo una persona se siente sola, cuándo está deprimida y cuáles son las neurosis que la acompañan. Durante dos horas y gracias a extrabajadores de Google, Facebook, Twitter e Instagram se explora cómo se genera el discurso y la conversación en las todopoderosas redes sociales. Y, por supuesto, qué peligro corremos al ser devorados por sus dinámicas.

En él explican con detalle que cuando se afirma que las grandes compañías venden los datos de sus clientes no hay que pensar en enormes listines telefónicos subastados al mejor postor. El objetivo final es mucho más sutil y elaborado. La meta es construir patrones de comportamiento capaces de predecir lo que una persona hará a continuación para, a la larga, conseguir moldearla y manipularla con otras sugerencias. Quien mejor consiga afinar el modelo, sugieren, tendrá más éxito.

En el documental se combinan testimonios reales con fragmentos de ficción que emulan a los personajes de la película de Pixar Del revés para reflejar cómo un algoritmo que cree conocernos puede leer nuestra mente para adivinar y determinar quiénes somos en realidad.

«Si buscas ‘el cambio climático es…’» en Google, verás distintos resultados depende de dónde vivas y lo que Google sepa de tus intereses. No es un accidente, es una técnica cuidadosamente diseñada”, asegura Tristan Harris, extrabajador de Google, en el documental.

La multinacional alimenta tus sesgos políticos para que mensajes de diversos sectores te lleguen y salgan beneficiados. Si una empresa contaminante quiere que Google diga que ‘el cambio climático es una estafa’, Google te lo dirá sin problemas. Pero si algún gobierno quiere concienciar sobre el cambio climático, aquella gente que demuestre intereses ecologistas o viva en regiones con mayoría de este pensamiento, eso será lo que veas.

“Muchos creen que Google es solo un buscador y que Facebook está ahí para ver lo que hacen tus conocidos. Pero lo que no saben es que hay equipos de ingenieros cuyo trabajo es usar tu psicología en tu contra”, añade Harris.

Parece que somos “conejillos de indias” de estas corporaciones. Incluso algo tan simple como Gmail está diseñado para que te enganche: “estaba en el equipo de diseño y hablaban de colores y yo me preguntaba: ¿de verdad no haremos nada sobre lo adictivo que es Gmail?”, recuerda Harris.

Publicidad