Las autoridades polacas están usando toda una serie de duras medidas para reprimir las protestas pacíficas contra la sentencia del Tribunal Constitucional para limitar el aborto en Polonia.

En Spanish Revolution, a diferencia de otros medios, mantenemos todos nuestros artículos en abierto y siempre va a ser así porque consideramos que lo que hacemos, informar de forma independiente, es un servicio público. Si puedes permitirte ayudarnos con 2, 5 o 10 euros al mes, contribuirás a que podamos seguir adelante. Rebélate. ¡Suscríbete!

La organización Amnistía Internacional ha documentado el uso excesivo de la fuerza por parte de las autoridades, que incluye el uso de pulverizadores de pimienta, la criminalización de quienes se manifiestan pacíficamente y la incitación a la violencia, por parte de las autoridades, contra las personas que protestan.

Uno de los ejemplos sobre los que hace hincapié Amnistía Internacional fue el acontecido el pasado miércoles, cuando en la Huelga de las Mujeres, que se congregaban pacíficamente frente al edificio de la televisión pública en Varsovia, la policía las acorraló junto con periodistas que cubrían el evento y usó pulverizadores de pimienta.

«Ante una prohibición casi total del aborto, la ciudadanía de Polonia se ha movilizado de forma impresionante. Sin embargo, no satisfechas con violar sus derechos reproductivos, las autoridades han aprovechado esta oportunidad para reprimir también su derecho a protestar pacíficamente», dijo Nils Muižnieks, director de Amnistía Internacional para Europa.

«Mujeres de todas las edades, desde niñas hasta abuelas, se han unido a unas protestas en su abrumadora mayoría pacíficas para reclamar sus derechos. Por tanto, nos horroriza el uso excesivo de la fuerza por la policía, las cargas desproporcionadas contra quienes protestan y los discursos de las autoridades que podrían animar a que se cometan más actos de violencia contra estas personas», añade el director.

Publicidad