«Cuando uno compra en China uno no compra como en Europa», declaraba la presidenta de la Comunidad de Madrid.

La compra de material sanitario está siendo el principal objetivo de todas las administraciones, ya que los sanitarios y los trabajadores que prestan servicios esenciales cuentan con la cobertura necesaria para ejercer sus funciones es una cuestión capital.

El Gobierno, la Casa Real, las empresas privadas y las diferentes consejerías regionales tratan de hacer valer su influencia y contactos para traer, sin demora, los cargamentos necesarios para hacer frente a la pandemia.

En medio de todo esto, apareció la figura de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, que prometió dos aviones cargados de material el domingo pasado sorprendiendo a propios y a extraños. ¿Cómo una presidenta regional tenía poder para conseguir tanto material en medio de un desabastecimiento generalizado?

Isabel Díaz Ayuso anunció que habían desembolsado 23 millones de euros en la compra de material sanitario a China, aunque ya ha reconocido que no ha llegado ninguno de los aviones que su Gobierno supuestamente contrató.

La presidenta de la Comunidad de Madrid se justificaba en la misma entrevista por la manera de funcionar de la economía china, que desconocía totalmente hasta que su administración comenzó la andadura para adquirir el material. La presidenta se asombraba hasta por tener que comprar con otra moneda y se quejaba de que se pedía hasta el pago en efectivo.

«Cuando uno compra en China uno no compra como en Europa, sino que hay que llevar el dinero encima y además está el cambio de moneda. Allí cada mañana empieza la compra desde cero. Tienes que delegar en alguien que te lo vaya comprando, y si no lo consigue aquel día pierde el material, se complican las cosas absolutamente», lamentaba Ayuso.

Sin embargo, mientras Madrid todavía espera a los dos aviones que Ayuso prometió, el primer avión procedente de China con material sanitario para la sanidad valenciana aterrizaba este martes en el aeropuerto de Zaragoza, según anunció el presidente de la Generalitat, Ximo Puig.

Desviando la atención en las sucesivas entrevistas que ha concedido a partir de entonces, la presidenta popular se ha limitado a decir que comprar material sanitario está siendo complicado. Lo que no explica es si la partida de 23,3 millones que aprobó el Ejecutivo el domingo se ha usado para pagar un material que no ha llegado.

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