Drosten advierte que los casos en varias cárnicas germanas son solo la punta de un iceberg.

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En una entrevista para la revista XL Semanal, el virólogo alemán Christian Drosten advierte que los casos en varias cárnicas germanas son solo la punta de un iceberg que nos amenaza tanto como la primera oleada de la pandemia. También de que observar el entorno es fundamental para anticiparse a lo que nos pasará y por eso destaca que lo vivido en las regiones del norte de Italia posibilitó que Alemania se preparase mejor para enfrentarse a la pandemia.

Drosten es uno de los mayores expertos en coronavirus del mundo. Asesor de la canciller Angela Merkel y director del Instituto de Virología del prestigioso Hospital Charité de Berlín, su figura es clave para entender el éxito de Alemania en su lucha contra la pandemia.

Una de las cuestiones en las que coinciden Drosten y Fernando Simón es la insistencia de que la clave no está en la realización de pruebas masivas sino en la capacidad de detectar de forma anticipada las situaciones en las que es más probable que surjan nuevos brotes de coronavirus.

Drosten afirma que «una vez detectado un brote, no hace falta ponerse a hacer test a todos los posibles contactos. Además, así siempre se llega demasiado tarde. Basta con ponerlos en cuarentena. Y no durante 14 días como se ha hecho hasta ahora, con poco más de una semana sería suficiente».

«La cuestión fundamental es si se hará más agresivo, o si por el contrario se debilitará. Lo que es seguro es que los mecanismos de la evolución pueden optimizarlo, eso sí que me da un poco de miedo. Y no sabemos cómo serán las cosas si se vuelve más letal. Tampoco quiero pecar de pesimista, pero se sospecha que ya pasó algo parecido con la gripe española de 1918: el virus mutó durante el invierno».

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