La plataforma de gestión cerró los nueve primeros meses de 2018 con una cifra de activos bajo gestión de 42.000 millones de euros.

Lucro rápido, mucho dinero para los directivos y empleados a la calle. Haya Real Estate, la inmobiliaria del fondo buitre estadounidense Cerberus, ultima un recorte de plantilla a través de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) mientras prepara un bonus para sus directivos, entre los que se encuentra José María Aznar Botella, hijo del expresidente del Gobierno y asesor del fondo buitre en España, según fuentes internas de la empresa a eldiario.es.

Esas fuentes explican que «una de las razones que se esgrimen para el ERE son económicas, y posiblemente intentarán que sea salvaje, pero van a pagar el bonus de objetivos de 2019, que en el caso de los jefes está por encima del 50% del salario fijo anual». 

Por su parte, la compañía asegura que el ERE que presentará próximamente a los sindicatos se sustentará en causas tanto económicas y productivas como técnicas y de organización, según detalló en el comunicado sobre el ajuste que avanza el diario Expansión.

Haya Real Estate sigue siendo el mayor servicer de Sareb, el vehículo creado para aparcar los activos tóxicos de las cajas de ahorros rescatadas. Pero el conocido como banco malo redujo a Haya un 30% la cartera en gestión por un cambio de estrategia para mejorar el valor de sus activos.

De acuerdo con los últimos resultados presentados por Haya Real Estate, la plataforma de gestión cerró los nueve primeros meses de 2018 con una cifra de activos bajo gestión de 42.000 millones de euros.

A cierre de 2018, la plantilla de Haya era de 889 personas, de las que 16 eran miembros de la alta dirección y 117, «directivos y titulados». La retribución de sus 16 altos directivos ese ejercicio fue de 2,26 millones de retribución fija y otros 1,165 de retribución variable, aunque estaban «pendientes de percibir» 1,15 millones. Un año antes (2017), la alta dirección recibió 2,456 millones de retribución fija y 1,295 millones de variable y tenía «pendientes de percibir» 2,506 millones.

El ERE de Haya se suma al que el pasado año se ejecutó en Solvia, otro de los grandes ‘servicers’. En este caso, el ajuste afectó a 151 empleos y se planteó después de que Intrum comprara la firma «para ajustar procesos y estructuras organizativas, y resolver aquellas duplicidades derivadas la integración», según detalló entonces la compañía.

Fuente: Expansión, El Confidencial y Eldiario.es

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