La última película del afamado director se ha convertido en un clásico instantáneo

‘El Irlandés’ es una película que Martin Scorsese llevaba años queriendo hacer. Han tenido que pasar muchos hasta que el proyecto finalmente se ha podido llevar a cabo debido a motivos de financiación y la complejidad de los efectos especiales, adaptados a la trama.

La película se ha convertido en un acontecimiento. Desde el papel ya era un homenaje a las películas de mafia que tanto han marcado su filmografía como ‘Uno de los nuestros’ o ‘Casino’ y lo hacía reunido con sus actores fetiche: Robert De Niro, Joe Pesci (que llevaba casi diez años alejado de las cámaras), y Al Pacino.

Tratada como un clásico desde el minuto uno de su estreno, también ha recibido críticas por ser una película que deja de lado la presencia femenina. 

La película, además, ha demostrado que algunos no entendimos algunos detalles del mensaje oculto que Scorsese envió en clave semiótica y la usuaría de Twitter @LorenaWoodhouse se ha ocupado de arreglarlo en un hilo viral que pasamos a transcribir. [AVISO SPOILERS]

«Venga, voy a meterme en varios charcos haciendo ANÁLISIS TEXTUAL de «El irlandés», que ya somos mayorcitas para seguir diciendo estupideces por no tomarnos la molestia en leer un poquito las imágenes».

IDEA 1:

«El tema central de «El irlandés» no es, ni de lejos, la lucha («fálica» dirían algunas) por el poder. Las imágenes van en otra dirección: es una película sobre el amor masculino, sobre el deseo no-heterosexual masculino. ¿Y qué pasa? Que ahí, queridas, pintamos poco»

«Ese deseo arranca precisamente aquí: umbral de una puerta. La cuestión es dónde está la cámara: es un plano subjetivo de Frank que marca algo que le inquieta. La posibilidad de que esa puerta quede abierta. Porque una puerta abierta en una habitación compartida es una invitación»

«Frank niega la lectura obvia de la situación -Jimmy no quería mi compañía «por sentirse agradado»- pero la cámara de Scorsese dice exactamente lo contrario. Le encuadra a partir de ese umbral y luego monta directamente otro subjetivo. Es decir, la mirada de Frank está ahí atraída»

«Y el contraplano (y cierre de secuencia) es este plano silencioso, tenso, profundamente críptico en el que Frank mira en una especie de lucha -contra sí mismo, contra su propio deseo, claro- lo que podría ocurrir en esa «otra habitación»»

«De entrada, como ya podemos sospechar, en términos de economía de montaje estos dos planos subjetivos no tienen el menor sentido, salvo que lo que se juegue en ellos -y Scorsese lo repite machaconamente- es, precisamente, lo que no se puede escribir (el deseo)»

«Pero sigamos. La relación entre Frank y Jimmy se construye constantemente entre umbrales. Por ejemplo, los que Frank deja fuera cuando se siente insultado, o los que les separan en el momento en el que Frank anuncia (para el espectador) que acaba de traicionar su confianza»

«La segunda habitación del hotel que comparten ambos está llena de umbrales, de recortes en la imagen, y sin embargo, esta vez las camas que comparten están prácticamente adyacentes».

«¿Por qué rueda Scorsese estos dos planos con un angular? Obviamente porque le interesa la complejidad y la profundidad del espacio, le interesa que veamos cómo, pese a la grandeza de la localización, esos dos cuerpos deciden voluntariamente permanecer juntos».

«Y entre esos dos cuerpos lo que hay -¡mirad el plano!- es un reloj y una pistola. Dos elementos clave: el tiempo que corre antes de que Frank le dispare. Lo que está bajo esos elementos es el teléfono -que tendrá que ver, ahora sí, con lo femenino, pero de eso hablo después»

«Y atención al cierre de la secuencia: un plano donde (abrazados), se dice literalmente que hay un amor, y después, una petición: no hables de lo que sientes, no hables de ese amor, nadie puede detectarlo.
¡Es que no se puede escribir con más claridad!
Y hablando de abrazos…»

«Cuando Jimmy se sube en el coche y atraviesa el penúltimo umbral: ¿Qué es lo que Scorsese sitúa en el centro de plano? ¡Pues un reloj! ¡Eso es lo que hay en medio de ese abrazo largo, sostenido, tan terrible entre nuestros dos muchachotes acusados de «señoros»!»

«El reloj es el tiempo antes de la ejecución inminente. ¿Y dónde ocurre la ejecución? Pues en un umbral. A través de un umbral. No vemos el disparo en primer plano como no hemos visto antes el coito. Pero es obvio que la peli está diciendo lo mismo».

«Y ya puestos, aquí está otra vez el angular, la profundidad y el cuerpo tumbado de Jimmy. Con la salvedad de que este tiempo muerto que se marca Scorsese es estremecedor. Ojalá este plano durase diez, veinte, treinta segundos más».

IDEA 2:

«Toda la secuencia de la ceremonia de homenaje es una lucha estrictamente romántica entre Jimmy y Russell. Vamos, que le regala UN ANILLO. En una película que tiene una boda como centro narrativo cero -es donde arranca-, un tipo le regala a otro UN ANILLO».

«Me encanta cómo lo saca con todo cuidado, en plano cerrado y fuera de foco, y con qué cariño se ilumina la piel, las manos, el movimiento, ese fulgor del objeto que está en medio de todo y que es, claramente, un gesto de amor/compromiso».

«(Aunque también os digo una cosa, los planos/contraplanos metidos con calzador aquí me arruinan completamente el ritmo de montaje de la escena, ¿de verdad era necesario ver esas caras cuando sus manos lo están contando todo?)»

«El diálogo vuelve a decirlo claramente: Frank ese «el protegido», es su preferido, el que no puede ser tocado. En otros momentos de la peli le llama «su chico». Ahí hay un rollo de posesión deseante total. Y si no, atentas a cómo sigue el montaje de la escena…»

«En esa super escena de amor (¡la petición de mano!) algo llama la atención en el fuera de campo de los dos hombres. Debería ser perfecto
PERO….»

«Ahí está Jimmy, aplastado, convertido en una hormiguita, en plano subjetivo desde la mirada de Frank. Es el tercero traicionado, el rival amoroso despreciable, el que se interpone en esa relación «matrimonial» que acabamos de ver».

«(Y lo de rodar al «Otro» en altura desde los ojos de la amada es más viejo que la tos: pegadle un ojo a la planificación clásica de cualquier escena del balcón y estará clarísimo)».

IDEA 3:

«Anna Paquin, que la estáis dando una caña que pa qué, a la pobre chica. Pues a mi me parece que está genial porque hace una cosa tremenda: construye todo el personaje con la mirada. Cada detalle».

«Scorsese casi siempre la encuadra (poco tiempo, eso sí) en el centro, como si quisiera captar los matices de su desolación, de su aislamiento, como si quisiera enroscarse lentamente en el hecho de que ella NO PUEDE SINO MIRAR. La mirada es agresiva, es su arma».

«Estamos tan confundidas a base de mierdas como «Los ángeles de Charlie» pensando que las feminidades fuertes son las que disparan y luego se van de compras, y no podemos ver que el arma de esta mujer es SU PUTA MIRADA. Coño, ella representa la conciencia de la espectadora».

«Ella es la que mirando, destruye la vida de su padre. No le pega un tiro. Hace algo peor: le pone delante un puto espejo que son sus ojos, que es su obstinado silencio, su no dejar escapar una frase fácil. Pero el golpe maestro, total, es este…»

«Cuando finalmente pronuncia palabra, el momento es clave. Mirad el encuadre: ha «borrado» a su padre. Ella está en foco, ella ha tomado la decisión finalmente de decir lo único que puede reventar la situación de esa casa: «¿Por qué?»»

«Ese primer «¿Por qué?» tiene dos lecturas narrativas. La primera, la obvia, es la del propio guion: «¿Por qué no has llamado a Jo?» (Esto es: ¿Por qué no tienes culpa, por qué no aceptas tu crimen, por qué no haces avanzar la historia?)»

«Pero la cosa es más compleja: El «¿Por qué?» es la pregunta ética total, la definitiva, la que desmonta cualquier máscara de su padre: ¿Por qué has decidido:
1) Vivir aniquilando ciegamente a los demás
2) Matar al hombre al que amabas?»

«Y ahí, claro, Frank no puede responder nada y por eso pierde a su hija. Ella le ha dado silencio durante todo el metraje, y le seguirá dando silencio hasta la tumba. El silencio de ella, repito, es el auténtico veneno que mata a Frank»

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2 Comentarios

  1. Que mierda de ideas…pensé q ibas a poner que el mensaje que enviaba Scorcesse era acerca de las sociedades secretas que dominan al mundo y que liquidaron a Kennedy. El sionismo. Que obsesión que tienen algunos/as con ver ese tipo de mariconadas donde no las hay. Y si fuesen sido putos que me importa.

  2. De acuerdo con el comentario anterior
    Hay que ser ignorante para hablar en nombre del conocimiento del cine, la semiotica y el análisis del discurso tanta tontería sin sustento.

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