En la lucha por la Justicia Fiscal es imprescindible que se cumpla un principio básico: que contribuya más quien más tiene.

En el punto 261 del programa de Unidas Podemos, en el apartado de
Garantías de Justicia Fiscal, se explicaba la creación de un impuesto a los que más tienen para recaudar un 1% del PIB de patrimonios superiores a un millón de euros, y de forma progresiva.

«Se trata de un impuesto similar al que se está proponiendo para la UE y Estados Unidos. Tendrá un mínimo exento por primera vivienda de 400 000 euros y gravará con un 2 % los patrimonios de más de un millón de euros, con un 2,5 % los patrimonios de más de 10 millones de euros, con un 3 % los patrimonios superiores a los 50 millones y con un 3,5 % los patrimonios de más de 100 millones de euros, de forma que la mayor parte del impuesto recaiga sobre los mil patrimonios más altos del país. Este impuesto sustituirá al actual impuesto sobre el patrimonio, que es inoperativo, y no podrá bonificarse por parte de las comunidades autónomas», se exponía en el programa.

Ahora, en un momento en el que la crisis sanitaria ha sacudido los cimientos económicos de nuestro país, parece que este impuesto es más necesario que nunca. Unidas Podemos anuncia que será planteado en la comisión de reconstrucción económica y social y pretende recaudar un 1% del PIB (11.000 millones de euros).

Para que la ciudadanía perciba como propias las políticas públicas desarrolladas por el Estado y les conceda plena legitimidad, es imprescindible que se cumpla un principio básico de justicia: que contribuya más quien más tiene. 

En otros países como EEUU, Francia o Alemania han sido los mismos millonarios quienes han pedido públicamente que se les suban los impuestos, tras admitir la injusticia del sistema (Warren Buffett) y ofrecer una contribución especial a los sacrificios de las clases medias para salir de la crisis.

Por un elemental sentido común en el peor momento de la economía española en el último siglo, es necesaria una reforma fiscal que realmente haga pagar más a quien más tiene: si algo necesita España es inversión productiva y la contribución de quienes no sólo no están afectados por la crisis sino que, por el contrario, están resultando beneficiados de medidas tan socialmente escandalosas como la amnistía fiscal.

Se espera que el Gobierno desarrolle una serie de propuestas más a lo largo de la legislatura para garantizar esa Justicia Fiscal: recuperar la recaudación del impuesto sobre sociedades, perdida desde el inicio de la crisis por las ventajas concedidas a las grandes empresas; mejorar la progresividad fiscal del IRPF, igualando la tributación del trabajo y del capital; establecer impuestos sobre las transacciones financieras y de la banca, y dedicar una atención especial a los grandes defraudadores fiscales.

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