«Mi hijo no estaba en estado puro con el mundo y tampoco consigo mismo», ha declarado al diario ‘Bild’ el padre de Stephan B., el joven de 27 años que ayer intentó provocar un baño de sangre en la sinagoga de Halle en plena celebración del Yom Kippur, un joven sin amigos y parco en palabras.

«Pasaba mucho tiempo en la casa, su mundo era internet, siempre estaba en línea», afirma el padre. Stephan residía con su madre y su hermana en Ort Benndorf, en las cercanías de Halle.El perfil coincide con el de otros lobos solitarios que se contaminan en internet visitando grupos de extrema derehca y se convierten en vengadores rabiosos de sus propias debilidades y carencias.

Cuando terminó el bachillerato se matriculó en Química, estudios que interrumpió dos semestres. Hizo el servicio militar, pero, una vez licenciado, no volvió a la universidad. Vecinos de la familia, a la que califican de tranquila y muy normal, sostienen que Stephan trabajó últimamente como técnico de radio.

Su radicalización fue silenciosa, sus contactos con la extrema derecha eran solo internet. Su nombre no figura en el sistema de información de los servicios secretos de Interior, el llamado NADIS, y carece de antecedentes penales. Las ideas fascistas cuajan mejor cuando no hay debate, simplemente se pasan textos entre ellos y se reafirman ideas xenófobas, antisemitas y racistas

Stephan grabó su asalto a la sinagoga y, ante la rabia de no haber podido llevar a cabo su plan, disparó de forma aleatoria. Primero abatió a una mujer que pasaba casualmente cerca del templo y poco después a un hombre que acudía a un establecimiento turco de comida rápida. Antes de darse a la fuga, disparó a varias personas que esperaban en la estación del tranvía. Dos de ellas resultaron heridas y tuvieron que ser intervenidas. Están fuera de peligro.

Grabó su acción y la compartió en ‘streaming’ a través de la plataforma Twitch, buscando reconocimiento en el único mundo donde le hacían caso, el online. Media docena de personas la siguieron en directo y otras 2.200 en la media hora que la grabación, de 35 minutos, permaneció online. Fue eliminada tras la denuncia de un usuario. Es terrible que esto pueda difundirse sin filtro, alentando a otros a seguir sus pasos.

La Fiscalía General busca ahora las huellas de Stephan en internet para averiguar cómo y dónde se aprovisionó de las armas y explosivos con los que iba pertrechando. Su fuga acabó en una autopista, donde fue detenido, tras sufrir un accidente con el vehículo que había robado.

Stephan B. ha sido acusado de un doble asesinato y de intentarlo con otras nueve personas.

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