El estudio confirma que Morales podía esperar al menos una ventaja de 10.49 puntos sobre su competidor más cercano.

Mientras Bolivia se prepara para las elecciones del 3 de mayo, el país permanece en disturbios tras el golpe de estado respaldado por el ejército el 10 de noviembre contra el presidente, Evo Morales.Los 15 países más poblados de Europa

El principal apoyo para reclamos de fraude fue el informe de la OEA . Los auditores de la organización afirmaron haber encontrado evidencia de fraude luego de un alto en el conteo preliminar, los resultados no vinculantes de la noche de las elecciones destinados a rastrear el progreso antes del conteo oficial.

Ahora, los académicos califican las conclusiones del informe publicado por la Organización de Estados Americanos (OEA) el pasado noviembre como “profundamente defectuosas”, según han escrito en un artículo publicado este jueves en The Washington Post.

Un estudio realizado por los especialistas en integridad electoral Jack Williams y John Curiel del MIT Election Data and Science Lab ha concluido que “no hay ninguna evidencia estadística de fraude” en las elecciones presidenciales bolivianas.

El documento de la OEA acusaba que cuando se retomó el conteo tras una suspensión del Sistema de Transmisión de Resultados Preliminares (TREP), los mostraban una tendencia «altamente improbable» a favor del candidato del Movimiento al Socialismo (MAS).

Sin embargo, la investigación de los especialistas del MIT reveló que no parece haber una diferencia “estadísticamente significativa” en el margen entre los resultados de antes y de después del alto en la transmisión.

Es muy probable que Morales haya superado el margen de 10 puntos porcentuales en la primera vuelta”, afirman desde el Washinton Post. El conteo preliminar de los votos se detuvo con cerca del 84% de los votos contados, cuando Morales tenía una ventaja de 7,87 puntos porcentuales, según detalla el estudio. Cuando se reanudó el conteo, el margen de Morales superaba por más de 10 puntos al segundo.

“¿Hubo una discontinuidad entre los votos contados antes y después del recuento no oficial? Por supuesto, las discontinuidades pueden ser evidencia de manipulación”, indican desde el estudio de MIT, y certifican que con base solo en la “evidencia de las estadísticas” no han encontrado las “anomalías” que acusa la OEA en la tendencia de los votantes. 

El Washinton Post realizó 1,000 simulaciones para ver si se podía predecir la diferencia entre el voto de Morales y el recuento del candidato al segundo lugar, utilizando solo los votos verificados antes de que se detuviera el conteo preliminar. Descubrieron que Morales podía esperar al menos una ventaja de 10.49 puntos sobre su competidor más cercano, por encima del umbral de 10 puntos porcentuales necesario para ganar directamente. 

Según los criterios de la OEA para el fraude, es posible que las elecciones estadounidenses en las que los votos que se cuentan más tarde tienden a inclinarse hacia los demócratas también se puedan clasificar como fraudulentas. Por supuesto, el fraude electoral es un problema grave, pero confiar en pruebas no verificadas como prueba de fraude es una seria amenaza para cualquier democracia.

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