«El 67% de los casos de pederastia lo cometen homosexuales», inventó José Luis Saliquet en su cuenta de Twitter.

Rubén Sánchez
Los mensajes de odio del candidato de Vox al Senado por Baleares en abril del año pasado José Luis Saliquet no están amparados por la libertad de expresión. Así lo ha decidido la Audiencia de Palma de Mallorca en una sentencia por la que respalda que tras varias suspensiones temporales, Twitter decidiese cerrar de forma definitiva su cuenta @verdadesofenden por un tuit en el que vinculaba la homosexualidad a la pederastia.

«El 67% de los casos de pederastia lo cometen homosexuales», inventó Saliquet. Uno de los numerosos bulos con los que lleva años intoxicando Twitter el ya excoordinador de Vox en Ibiza, a quien la Junta Electoral acordó retirar el año pasado el acta de apoderado por haber introducido papeletas de Vox en sobres del Congreso.

Con el argumento de que su tuit estaba protegido por el derecho fundamental a la libertad de expresión, Saliquet presentó una demanda contra Twitter en la que reclamaba que lo indemnizase con 8.000 euros por el supuesto daño moral que había sufrido. Perdió el juicio. Y también ha perdido el recurso que presentó ante la Audiencia Provincia.

«Nada más lejos de la realidad. Una manifestación que vincula la pederastia a la homosexualidad, no pretende estimular ninguna clase de debate, ni se formula dentro de un contexto de contienda o conflicto de ningún tipo que permita priorizarla al cobijo de la libertad de expresión, frente a la humillación o vejación que supone para todo un grupo de personas con una determinada sexualidad», señala la Audiencia en su sentencia. La Cadena SER la ha localizado en la web del Consejo General del Poder Judicial y ha identificado al perjudicado, ya que aunque en la página se altera el nombre de los particulares, la cuenta de Twitter mencionada se ha mantenido tal cual: @verdadesofenden, que llegó a ser muy popular en el mundo ultraderechista, superando los 35.000 seguidores.

«Incitación al odio»

El Juzgado de Primera Instancia número 3 de Ibiza indicó en su momento que el comentario sobre la pederastia que provocó la suspensión definitiva de la cuenta «constituye una incitación al odio sin justificación o sustento alguno frente a un colectivo concreto», algo «intolerable para un ordenamiento jurídico y una sociedad basada en el respeto a la dignidad y la libertad de las personas».

Los jueces de la Audiencia de Palma, con la magistrada Ana Calado como ponente, avalan los argumentos de la sentencia de primera instancia y también indican que la medida tomada por Twitter está vinculada a una de sus condiciones contractuales, por la que prohíbe expresamente «la incitación al odio». La Audiencia plantea que el tuit «fomenta claramente la intolerancia, rechazo y odio» hacia los homosexuales.

José Luis Saliquet ha suscitado numerosas polémicas en Twitter por sus bulos, insultos y mensajes de odio, que han derivado en el cierre temporal o definitivo de varias de sus cuentas de Twitter.

El hombre también anda un tanto obsesionado conmigo. En 2016 publicó que mi pareja, Keka Sánchez, que gestiona las redes sociales en el equipo de comunicación de la asociación, había tenido relaciones sexuales con un antiguo jefe para que le subiera el sueldo y que yo era su «chulo».

«Es un mierda», dijo de mí otro tuit en 2016. Ese año, también publicó una imagen de un tuit fake donde se simulaba que yo había coaccionado a una mujer. En 2017, publicó en su blog difamaciones contra mí por las que ya habían condenado anteriormente al jefe de Ausbanc, Luis Pineda.

La libertad de expresión es un derecho fundamental, pero no puede confundirse con la inexistente libertad para sembrar el odio con bulos e insultos contra colectivos históricamente víctimas de ataques de la ultraderecha.

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