La semana pasada las autoridades israelíes se negaron a entregar el cuerpo de Fares Baroud, quien falleció en una cárcel israelí después de sufrir una serie de enfermedades.

La profesora israelí Nadera Shalhoub-Kevorkian reveló ayer que las autoridades de ocupación israelíes otorgan permisos a grandes empresas farmacéuticas para realizar pruebas en prisioneros palestinos y árabes, informó Felesteen.ps.

Times of Israel también informó de que en una grabación del evento la profesora de la Universidad Hebrea también reveló que las firmas militares israelíes están probando armas en niños palestinos y llevan a cabo estas pruebas en los barrios palestinos de la Jerusalén ocupada.

En la Universidad de Columbia, en la ciudad de Nueva York, Shalhoub-Kevorkian dijo que recopiló los datos mientras realizaba un proyecto de investigación para la Universidad Hebrea.

«Los espacios palestinos son laboratorios», dijo. «Los toques de queda a largo plazo y la opresión palestina por parte del ejército israelí propician la invención de productos y servicios de corporaciones de seguridad patrocinadas por el Estado».

En su charla, titulada “Espacios agitados – Tecnologías violentas en la Jerusalén palestina”, la profesora agregó: “Ellos verifican qué bombas usar, bombas de gas o bombas de olor. Ya sea para poner sacos de plástico o sacos de tela. Para golpearnos con sus rifles o patearnos con sus botas”.

La semana pasada las autoridades israelíes se negaron a entregar el cuerpo de Fares Baroud, quien falleció en una cárcel israelí después de sufrir una serie de enfermedades. Su familia piensa que pueden haberlo utilizado para tales pruebas e Israel teme que esto pueda revelarse a través de investigaciones forenses.

5.000 pruebas en prisioneros

En julio de 1997 el periódico israelí Yedioth Ahronoth informó de comentarios de Dalia Itzik, presidente de un comité parlamentario, que reconoció que el Ministerio de Salud de Israel había otorgado permisos a las empresas farmacéuticas para probar sus nuevos medicamentos en los reclusos, señalando que ya se habían realizado 5.000 pruebas.

Robrecht Vanderbeeken, secretario cultural del sindicato belga ACOD, advirtió en agosto de 2018 que la población de la Franja de Gaza está «muerta de hambre, envenenada y los niños son secuestrados y asesinados para utilizar sus órganos».

Esto sigue a las advertencias anteriores del embajador palestino ante las Naciones Unidas, Riyad Mansour, quien dijo que los cuerpos de palestinos asesinados por las fuerzas de seguridad israelíes «fueron devueltos con córneas y otros órganos desaparecidos, lo que confirma aún más los informes anteriores sobre la sustracción de órganos por parte de la potencia ocupante».

Fuente: Globalresearch Traducido del inglés para Rebelión por J. M.

Publicidad