Los osos negros asiáticos son mantenidos en jaulas donde, a través de un catéter rudimentario y antihigiénicamente insertado en su hígado, se les extrae su bilis

La bilis de oso es un producto usado en algunos tipos de medicinas alternativas y pseudociencias que creen que esta sustancia puede curar todo tipo de problemas: enfermedades, fracturas, dolores e incluso tumores. A raíz de ello en toda Asia, osos negros asiáticos –especie amenazada- son mantenidos en cautividad en jaulas oxidadas tan diminutas que no pueden ni ponerse de pie y donde, a través de un catéter rudimentario y antihigiénicamente insertado en su hígado, se les extrae su bilis mientras están vivos y despiertos.

Estos osos en libertad pueden vivir más de 25 años, pero en las granjas no llegarán a los 10. La mayoría de ellos muere de una infección antes de 5 años, cinco veces menos que en la naturaleza y con una vida llena de sufrimiento.

Aunque parezca mentira, se trata de una práctica real amparada por el propio gobierno. Se calcula que en el mundo hay más de 12 000 osos sufriendo en estas condiciones, repartidos en granjas de varios países asiáticos, principalmente Vietnam, Corea del Norte y sobre todo China (donde se encuentran más de la mitad de ellos). En los últimos años, además, las granjas de bilis de oso se han convertido en atracciones turísticas, llegando a estar incluidas en los paquetes de varios tour operadores coreanos.

La bilis de oso tiene dos principales usos, el primero es como un simple tónico euforizante y sin resaca, un cóctel de bilis, vodka y vino de arroz. El segundo es su uso como “medicamento” alegando propiedades curativas de todo tipo.

En 2012, la organización Animal Asia empezó una importante campaña en Halong Bay para dar a conocer a los turistas la terrible realidad de las granjas de osos y explicando, a través de folletos y carteles en varios idiomas, las condiciones en las que malviven los animales, los peligros para la salud de las personas que consumen estos productos y los problemas legales a los que estos consumidores se enfrentan.

Gracias a esta importante campaña de sensibilización, de 2010 a 2012 el número de visitantes en las granjas locales se redujo a la mitad, el número de empresas que organizan visitas a las mismas ha pasado de seis a dos y Hana Tour, el mayor tour-operador de Corea, se ha comprometido a no ofrecer a sus clientes visitas a las granjas de bilis.

En 2017 finalmente, el gobierno vietnamita anunció un acuerdo con Animals Asia para cerrar cada granja de bilis y transferir los restantes 800-900 osos al santuario de la organización para 2022.

A pesar de estos importantes logros, no se puede considerar este tipo de turismo aún desaparecido del todo, y por esto es importante que a la hora de viajar, los turistas se informen acerca de estos lugares y avisen las autoridades en caso de que se les ofrezca comprar partes de estos animales.

Hay algunos indicios de la medicina occidental de que una versión sintética del principio activo de la bilis de oso, el ácido ursodeoxicólico, puede tratar una gama de enfermedades, incluyendo la hepatitis C. Aún así, la medicina tradicional china sigue insistiendo en utilizar bilis de oso natural, la cual está a menudo contaminada con pus, sangre, orina y heces.

Asia, Estados Unidos y Canadá han sido durante décadas los principales clientes. Por algo más de 500 euros el kilo de bilis (mercado al por mayor), cientos de animales siguen confinados y torturados de forma salvaje cada día. Una vida miserable para que otros humanos tengan un brebaje que, muy probablemente, ni siquiera tendrá el efecto deseado.


Fuentes: Fuentes propias, Turismo Responsable con los Animales y Gizmodo

Publicidad

1 Comentario

  1. Esto es un infierno,el sufrimiento que se les causa a estos animales inocentes no tiene perdón,basta de torturar a los osos!!! No visitemos estos lugares donde se martirizado que asesina a los osos por su bilis,ni por cualquier parte de su cuerpo,esto debe ser prohibido

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.