Durante los últimos 40 años, todas las grandes potencias occidentales han seguido un mismo patrón de reducción de impuestos para las grandes fortunas y las empresas, justo lo contrario que sucede con las rentas medias y bajas. El neoliberalismo ha impuesto que esta fórmula, sumada a las privatizaciones de servicios públicos y otras estrategias que benefician a una élite minoritaria, es la única válida para el crecimiento.

Una infografía de Eulixe
En España, tras los Pactos de la Moncloa en 1977, el IRPF que pagaban las clases más adineradas era del 65%. A día de hoy se ha reducido 22 puntos, llegando al 43%. Lo mismo ha sucedido en países como Reino Unido o Italia. El caso más exagerado es el de Estados Unidos, donde entre 1951 y 1963 los ricos tributaban hasta un 91%. A día de hoy ese impuesto se ha reducido hasta el 37%, es decir, 54 puntos menos.

Eulixe
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