Un grupo de jóvenes ha decidido llevarse sus libros a las casas de apuestas y estudiar allí como protesta

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En Madrid hoy en día es más fácil que un estudiante acceda a una casa de apuestas que a una biblioteca. Por esta razón un grupo de jóvenes ha decidido llevarse sus libros a las casas de apuestas y estudiar allí como protesta ante semejante sinsentido. 

El grupo, organizado por Rebeldía Joven, critica que mientras las bibliotecas tienen solo un 50% de aforo y cierran a las 8 de la tarde por la pandemia, las casas de apuestas mantienen un 60% de aforo y están abiertas hasta las 12 de la noche.

«Para muchas estudiantes el curso escolar depende de que tengamos espacios públicos de estudio. Ahora mismo, muchas bibliotecas de Madrid ni siquiera abren, el horario es ridículo y la cita previa inaccesible. ¿Quien tiene problemas para entrar a una casa de apuestas?».

Este es el mensaje colgado en redes sociales por el colectivo Rebeldía Joven, que denuncia la permisividad de la lacra de las casas de apuestas en la Comunidad de Madrid, mientras otros servicios básicos esenciales como las bibliotecas tienen accesos muy restringidos. 

Queremos bibliotecas, no casas de apuestas. Queremos estudiar y asegurarnos un futuro, no que sigan arruinando a la clase obrera de nuestro país. Con las bibliotecas no se juega”, aseguran en el siguiente mensaje en un vídeo colgado en Twitter:

Artículo de Eulixe

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