El nombre que figura en la factura es el del primo del emérito, Álvaro de Orleans-Borbón

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Juan Carlos I compró tres escopetas de caza en una armería del País Vasco, Kemen Sport, que se presentan como “maestros artesanos de la armería, en 2018, cuatro años después de renunciar al trono. Hasta aquí todo sería relativamente normal: un millonario se gasta el sueldo de diez años de una persona con salario mínimo en comprar armas. Sin embargo, no es todo tan sencillo.

Sin embargo, el dinero con el que se pagaron estas armas es parte de los 102.000 euros que en monarca retiró días antes de Fundación Zagatka, la sociedad en que presuntamente ocultaba una fortuna millonaria, a través de uno de los supuestos testaferros del monarca, el abogado suizo Dante Canonica, investigado por la Fiscalía del cantón de Ginebra por el blanqueo de capitales del entorno del Rey.

Documentos a los que ha tenido acceso El Confidencial confirman esta operación, que se sumaría a otras adquisiciones y pagos de Juan Carlos I con los fondos de origen opaco que escondía en bancos suizos.

La factura recoge la venta de tres escopetas “superpuestas”, modelo Eder Titanio, de calibre 12 y 72 centímetros de cañón, valoradas cada una en 33.878 euros. El nombre que figura en la nota es el del primo del emérito, Álvaro de Orleans-Borbón, administrador de Zagatka desde su fundación en 2003. El importe total de las tres armas, 101.636,37 euros, fue abonado a la armería mediante una triangulación de transferencias bancarias.

Juan Carlos I ya no era inviolable

En el momento de la transacción, hacía ya cuatro años que el monarca había dejado de ser inviolable. La casualidad hace que fuese una cacería en Botsuana precipitó precisamente en 2012 el final de su reinado. Parece que no aprendió la lección, ya que los documentos apuntan ahora a que siguió cazando al menos hasta 2018.

Los fondos de la fundación, según El Confidencial, se usó en vuelos en aviones chárter, estancias en hoteles y presuntas disposiciones de efectivo, utilizando hasta ocho millones de euros de Zagatka, entre 2008 y 2018, para costear facturas de vuelos privados al Caribe, Canadá, Estados Unidos y Oriente Medio.

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