Charo es uno de los 180 inquilinos que vive en los pisos vendidos el pasado año sin previo aviso por la fundación religiosa Fusara, relacionada con los Aznar.

«Es para ti, sal. Están todos los vecinos en el patio, sal a saludarnos», se escucha en el vídeo poco antes de empezar a cantarle el cumpleaños feliz a Charo, que cumple 80 años. En las imágenes, publicadas por la cuenta de @lavapiesdondeva, se puede ver cómo los vecinos le han dejado en la puerta un pastel con una vela. El resto de vecinos estaban en las ventanas de sus pisos para felicitarla. 

Charo saluda emocionada por la ventana del patio interior al mismo tiempo que los vecinos desde sus ventanas entonan la celebración. La mujer no puede evitar llorar, lo que nos deja una bonita imagen tras la reclusión forzosa por culpa del coronavirus.

Sin embargo, este emotivo vídeo nos lleva a otra historia menos bonita. Charo es uno de los 180 inquilinos que vive en los pisos vendidos el pasado año sin previo aviso por la fundación religiosa Fusara a varias sociedades opacas vinculadas con la familia del yerno de José María Aznar, Alejandro Agag.

El patronato que gestiona Fusara lo forman seis miembros: el arzobispo de Madrid, Carlos Osoro; el alcalde, José Luis Martínez-Almeida; la delegada del Gobierno, Paz García Vera; el decano del Tribunal de la Rota, Carlos Manuel Morán, y dos sacerdotes de la capital. La liquidación y venta de los 14 inmuebles se aprobó el 30 de julio. Los vecinos se preguntan ahora quién es el nuevo propietario y qué va a pasar con sus contratos. Charo vive sola y su futuro está en el aire.

“Charo vive sola y hoy es su cumpleaños. Como al resto de familias de #Churruca 15, uno de los 14 edificios vendidos por #Fusara, la quieren echar de casa. Hoy sus vecinas han querido estar con ella. Estas cosas pasan en los #BloquesEnLucha, q se crea comunidad”

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