assange

La CEOE pide que se priorice la economía por encima de la vida de la gente e indica que no puede «haber un cierre total».

«Hay que conseguir que el país no se pare. No digo que a cualquier precio, sino al justo». Así se ha expresado el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, quien exige que se faciliten equipos de protección individual (EPIs) a las empresas y favorecer la movilidad, permitiendo que sectores esenciales como el transporte, la agricultura, la farmacia, los mataderos, almacenes o gasolineras puedan seguir funcionando. 

Mientras el coronavirus en España deja una cifra de 65.719 contagiados y la muerte de 5.138 personas, Garamendi pide que los trabajadores se expongan a un riesgo inasumible para que la economía no se pare. «El país no se puede parar», de lo contrario la situación será cada vez peor», anuncia el presidente de los empresarios.

La CEOE va a contracorriente. El ministro de Sanidad, Salvador Illa ha recomendado implantar, como ya ha hecho Italia, el teletrabajo en aquellas empresas donde sea posible, y no viajar a no ser que sea estrictamente posible.

China nos dio el camino a seguir, pues logró contener la expansión del coronavirus pese a tener el foco en su propio territorio. Para ello, por supuesto utilizó medidas extrictas para limitar el tránsito paralizó toda actividad económica.

«Nos jugamos la recuperación cuando esto acabe. Como se pare el país, dentro de dos meses vamos a tener un problemón y a ver cómo se arranca luego, no puede haber un cierre total», incide Garamendi en una entrevista en el diario El Mundo.

«Una fábrica no tiene que funcionar cómo el lunes, pero puede funcionar como un domingo y que siga funcionando. Todo esto siempre que las autoridades sanitarias lo avalen, claro está», recalca Antonio Garamendi.

Incluso los sindicatos mayoritarios, UGT y CCOO, consideran que la prioridad absoluta en este momento es que se frene la expansión del virus y que se recuperen las personas afectadas y, en lo laboral, evitar despidos y garantizar rentas a quienes se vean afectadas por la crisis.

En opinión de UGT y CCOO, la caída de la actividad económica no tiene precedentes, pero su duración e intensidad dependerá de la contención del proceso de contagio del COVID19. En ese terreno, ambas organizaciones quieren manifestar su apoyo al Gobierno y al conjunto de instituciones en cuantas medidas tenga que tomar para detener esta pandemia.

Garamendi y la CEOE están fuera del pensamiento general, la mayor parte de la sociedad considera que es prioritario salvar vidas. La recuperación económica se dará cuando todos y todas estemos a salvo, no antes. Sin trabajadores no puede haber trabajo.

Publicidad