Los negocios internacionales del rey Juan Carlos I le han permitido acumular una gran fortuna secreta desde sus primeros pasos como príncipe.

La semana pasada publicamos un artículo sobre el testamento de Franco, con fuente una exclusiva de la periodista Emilia Landaluce en El Mundo, en el que contábamos que el dictador dejó 28 millones de pesetas de las de 1975, una pequeña fortuna que hoy equivaldría con actualizaciones a algo menos de dos millones de euros. 

Se trata de una minucia para 40 años de dictadura en las que Franco hacía y deshacía a su antojo, sin límite de ningún tipo. Las estimaciones hablaban de que la fortuna acumulada durante décadas por el militar golpista podría ser de 120 millones de euros, aunque otros cálculos asciendían a 600 millones de euros entre propiedades inmobiliarias y un entramado societario.

Al mismo tiempo, el periodista y escritor Luis María Anson publicaba en su columna: «Como el Rey es el eje del sistema de la Transición, un sector de la izquierda española está almacenando datos para generar un gran escándalo económico en torno a Juan Carlos I, con el fin de fragilizar la estabilidad de Felipe VI».

Este nuevo escándalo del que habla Anson tendía un protagonista claro en la figura de Juan Carlos I. La fortuna almacenada por el padre de Felipe VI entre 1975, en que se convirtió en rey, hasta junio de 2014, en que abdicó, es la amenaza que puede cernirse sobre su heredero

Antes o después, se acabará conociendo si es verdad que el emérito es multimillonario. Es un secreto a voces pero la magnitud es inestimable. Los negocios internacionales del rey Juan Carlos I le han permitido acumular una gran fortuna desde sus primeros pasos como príncipe. Sin embargo, este patrimonio no se refleja en ninguna de las cuentas oficiales del Estado y es prácticamente imposible conocer, a ciencia cierta, cuánto dinero acumulan los Borbones y, en concreto, el rey emérito. La última cantidad atribuida a Juan Carlos I se aproximó a 2.000 millones, según la revista Forbes.

Según publicó la periodista Ana María Ortiz en el suplemento Crónica, el padre del Rey Emérito, Juan de Borbón, legó a sus hijos una fortuna de 1.100 millones de pesetas, que incluía 728 millones en fondos depositados en tres cuentas en bancos suizos. Un dinero que, con actualizaciones, equivaldrían ahora a unos 10 millones.

De conocerse la fortuna de Juan Carlos, esto actuaría como una bomba con efectos incalculables sobre la imagen de Felipe VI y la estabilidad de la monarquía misma. Con la llegada al Gobierno de Unidas Podemos la llave de los secretos económicos de Juan Carlos estará más cerca de saberse.

La figura de el Rey, «símbolo de la unidad de España», según el artículo 56 de la Constitución; «mando supremo de las Fuerzas Armadas», según el artículo 62; Fuerzas Armadas que tienen como misión garantizar «la soberanía e independencia de España» así como «defender su integridad territorial», según el artículo 8 de la misma Constitución, se tambalearía y quedaría dañada seriamente en cuanto Felipe VI reciba su herencia. 

Juan Carlos I y los barriles de petroleo

“La cifra no la recuerdo exactamente, pero había un sobrecoste. Es decir, entre comprarlo directamente, que estábamos hablando de treinta y tantos dólares [por barril] de aquellos años (si le ponemos la inflación ahora no sé cuánto saldría, desde luego el doble o el triple)… Pero, en fin, había comisiones que podían oscilar entre 1 y 2 dólares por barril y eso es una barbaridad por la cantidad de barriles de petróleo que caben en un superpetrolero: un petrolero de 200.000 toneladas lleva entre 1.400.000 y 1.600.000 barriles. Entonces, estamos hablando de que un petrolero le puede producir en aquel momento un beneficio de 2 millones de dólares del año 1979. Eso son palabras mayores”.

Con estas palabras, el economista neoliberal Roberto Centeno, exconsejero delegado de Campsa, asegura que, una vez asentada la democracia, las comisiones especiales ingresadas por la compra de cada barril de petróleo que adquiría España iba destinada a llenar las arcas personales del monarca Juan Carlos I.

La cuenta ‘Soleado’ y las urbanizaciones en República Dominicana

La cuenta Soleado, donde presuntamente está el rey, salió a la luz con la detención del bróker suizo Fasana en el marco de la Operación Gürtel, donde puede tener allí guardados alrededor de 200 millones.

El juez tomó declaración a Fasana y le puso en libertad con cargos. Pero casi una década después la información relacionada con la cuenta que gestiona sigue bajo secreto de sumario, al igual que los supuestos ahorros del rey emérito que allí se atesoran.

Las investigaciones desarrolladas para la operación Malaya descubrieron que el emérito había hecho inversiones inmobiliarias en República Dominicana con empresarios relacionados con Juan Antonio Roca. Concretamente, se señalaba una promoción de superlujo que  llevaba por nombre Urbanización Rey Juan Carlos I.

Corinna y las cuentas perdidas

La aristócrata alemana de origen danés Corinna Zu Sayn-Wittgenstein casi hizo saltar por los aires la Monarquía española, hasta el punto de hacer abdicar a Juan Carlos I.

La fortuna labrada por la pareja, entre otros, con la petrolera Lukoil se estima en torno a los 30 millones de euros en efectivo. Este dinero estaría repartido en diferentes cuentas fuera de España, por ejemplo en Turquía, según afirmó el comisario Villarejo como parte del chantaje que el pasado año quisieron hacer a la Casa Real y al CNI para librarse de los problemas judiciales que los acuciaban y que fue denunciado por Público.

Y mantenidos con dinero público

A los ingresos de la Familia Real hay que sumar los casi 8 millones de dinero público que reciben cada año de los Presupuestos Generales del Estado. En 2017 las cuentas públicas destinaron 7.818.890,00 euros al mantenimiento de la Casa Real.

En 2017,  el rey Felipe recibió por cumplir su papel institucional un salario de 236.544 euros, un 1% más que el año anterior, mientras que Juan Carlos I dispuso de 189.228 euros, el 80% de lo que cobra su hijo y heredero. Por su parte, la reina Letizia tuvo asignado un sueldo de 130.092 euros y su suegra, doña Sofía, 106.452. Los salarios de los cuatro, no obstante, suponen el 8,5% del presupuesto de Zarzuela.

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