Ciudadanos ha decidido sacar rédito electoral a lo que consideran «la multirreincidencia en la criminalidad» en algunos barrios de Barcelona y para ello han reclamado una nueva reforma del Código Penal encaminada a combatir «garantizar la seguridad y convivencia ciudadana frente a la ocupación ilegal de viviendas».

El partido liderado por Albert Rivera está superando límites de inventiva al hablar de violencia en las calles y sus relatos se acercan más a una película de John Woo que a la realidad.

Entre los ejemplos que el partido naranja incluye en el documento que envía a sus dirigentes puede leerse: «Estos días hemos visto escenas inauditas en nuestras ciudades como luchas con katana en plena calle o apuñalamientos a policías. Hace solo unos días vimos cómo un equipo de periodistas fueron atracados en Barcelona. Ya ni siquiera los periodistas pueden hacer su trabajo tranquilamente».

El encargado de presentar la batería de iniciativas legales y presentar estos relatos es Edmundo Bal, un abogado del Estado que se presenta como un represaliado del Gobierno socialista por no querer rebajar la acusación a los políticos independentistas presos en el escrito final del procés. Bal ha recurrido a los argumentarios que redacta el partido para unificar el discurso de sus cargos públicos al anunciar su «plan de choque», que pone en el punto de mira a los inmigrantes.

El documento se centra principalmente en Barcelona, apuntando que «la inseguridad es ya la primera preocupación de los vecinos según el propio barómetro municipal». «Una preocupación que va en aumento con la acumulación de episodios violentos de las recientes semanas, días e incluso horas». Entre los cambios que propone el partido de Rivera está la modificación de la Ley de Extranjería «para expulsar a los inmigrantes en situación irregular que delinquen de forma multirreincidente»

«Aunque Colau quiera negar la realidad, Torra diga que no está aquí para gestionar una autonomía y Marlaska se limite a recomendarnos que nos cambiemos la cartera de bolsillo, los hechos son los que son», señala ese argumentario, que Bal calcó prácticamente ante los medios.

El partido utiliza a los migrantes que delinquieron para justificar una reforma de la Ley de extranjería «para expulsar a los inmigrantes en situación irregular que delinquen de forma reincidente».

Lo que llama la atención de esta medida es que no va acompañada de ningún dato que certifique cuántos migrantes son los que podrían verse afectados por ser multirreincidentes. Tampoco Edmundo Bal ha sabido este jueves responder a la pregunta en el Congreso durante la presentación de las propuestas, muchas de las cuales ya están en vigor. Se trata de sacar rédito político, no les interesan las cifras.

No es la primera vez que Ciudadanos recurre al Código Penal para hacer campaña política. Tras el asesinato de la joven madrileña Diana Quer, el partido de Albert Rivera, quien había pactado con el PSOE en su acuerdo de gobierno de 2016 derogar la prisión permanente revisable instaurada por el PP, pasó a hacer campaña por endurecer esa pena.

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