La presión fiscal europea es actualmente unos cinco puntos superior a la española.

El punto de partida que ha puesto sobre la mesa Unidas Podemos para la negociación con el PSOE quiere poner en marcha un gran programa de inversiones y protección social cuya base es la redistribución de la renta. 

Ese es el programa con el que ha comparecido a las últimas elecciones. La reforma fiscal necesaria para llevar a cabo este giro social tiene dos objetivos claros: aumentar la presión fiscal sobre los beneficios del capital y hacer el sistema más progresivo. En resumen, lo que se lleva pidiendo desde aquel lejano 15M: que los que más tienen paguen más, no menos, como está sucediendo ahora con las rentas más altas.

Estas propuestas moradas están encaminadas a elevar la tributación de las empresas y las rentas altas y propone a su vez una rebaja de impuestos a pymes y las rentas bajas (en el IRPF y en el IVA) que contribuya a dar más progresividad al sistema.

Esta reforma superaría los 25.000 millones netos, contando también con la pérdida de recaudación de las bajadas de impuestos. Esto es, un aumento de la recaudación del entorno del 2% del PIB. Esto permitiría a España acercarse a los niveles europeos, cuya presión fiscal es unos cinco puntos superior a la española.

Objetivo: acercarse a los niveles europeo

La principal medida es la creación de un impuesto para las grandes fortunas que tiene un objetivo de recaudación del 1% del PIB, esto es, de algo más de 12.000 millones de euros. Este tributo gravaría a aquellos patrimonios que superaran el millón de euros y se aplicarían tipos progresivos que llegarían hasta el 3,5% para patrimonios superiores a los 100 millones de euros.

La formación morada quiere realizar también una reforma en profundidad del IRPF para aplicar una subida significativa a las rentas altas y eliminar deducciones: un incremento del tipo marginal a partir de los 100.000 euros para las rentas del trabajo que pasarían del 45% actual hasta una horquilla del 47% al 55%. Este último tramo se aplicaría exclusivamente a rentas de más de 300.000 euros.

La formación propone rebajar en un punto, hasta el 18%, el primer tramo no exento del IRPF. Esta revisión de la tributación de las rentas del trabajo tendría un impacto presupuestario de unos 1.000 millones de euros. Además, la formación propone “eliminar las deducciones que benefician solo a quienes tienen rentas altas”. Aunque no hay más detalles sobre las deducciones a eliminar, Podemos estimó su impacto presupuestario en el 0,5% del PIB en su memoria económica de 2016, esto es, unos 6.000 millones de euros.

Por último, Podemos propone elevar la presión fiscal sobre las rentas del ahorro, que pagan significativamente menos que las del trabajo. Una medida que en 2016 valoraron en el 0,3% del PIB, unos 3.700 millones de euros. En total, la reforma del IRPF tendría un impacto superior a los 10.000 millones de euros, unas 7 décimas del PIB.

Las grandes empresas deben pagar como el resto

Desde el año 2007 la recaudación del impuesto sobre sociedades se ha hundido a poco más de la mitad como consecuencia de los cambios en el modelo productivo español y a la existencia de bases imponibles negativas por pérdidas en años anteriores. El impuesto sobre sociedades apenas aporta la mitad que en 2007.

Podemos quiere corregir esta alarmante caída de la recaudación estableciendo un “tipo efectivo mínimo del 15% sobre el rendimiento neto positivo para los grupos empresariales”. El resultado contable de los grupos con tributación en España fue de 118.000 millones de euros, por lo que un tipo mínimo del 15% generaría una recaudación de casi 18.000 millones de euros, esto es, 8.000 millones más de lo que pagaron ese año.

En el caso de las entidades financieras, la propuesta de Podemos es situar el tipo efectivo mínimo en el 20%, lo que aportaría una recaudación extra de unos 2.000 millones de euros.

Podemos quiere sacar adelante además la muchas veces nombrada tasa Google, valorada por el Ministerio de Hacienda en 670 millones de euros, o un impuesto sobre transacciones financieras, que aportaría 850 millones más.

En reacción a esto, la formación quiere rebajar la presión fiscal sobre las pymes con una rebaja de dos puntos en el tipo nominal, del 25% al 23%, lo que generaría una pérdida de recaudación de unos 500 millones según la estadística de sociedades de 2017, y rebajar el IVA a los productos de primera necesidad para dotar de cierta progresividad al tributo

Podemos rebajará además el IVA a los productos de primera necesidad. Así, pretende meter en el tipo del 4% los suministros básicos (calefacción, gas, electricidad) y los productos de higiene femenina y alimentos para animales. 

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