«Muchas vidas pueden depender de que esta historia sea aclarada», señalan los expertos.

Expertos internacionales en economía y estadística afirman que no hay evidencia del “relato de fraude” en las elecciones de Bolivia y llamaron a la Organización de Estados Americanos (OEA) a retirar sus “declaraciones engañosas” sobre el proceso.

«Pedimos que se respeten las instituciones y los procesos democráticos de Bolivia», comienza el manifiesto firmado por más de 100 expertos internacionales en economía y estadística, quienes confirman que «han contribuido al conflicto político y han servido como una de las ‘justificaciones’ más utilizadas para consumar el golpe militar».

“Nosotros, los abajo firmantes, pedimos que se respeten las instituciones y los procesos electorales”, dice una carta publicada el lunes en The Guardian y que hasta el momento han respaldado 114 especialistas. Según el documento, el informe de la OEA en el que expresa su “profunda preocupación y sorpresa por el cambio drástico y difícil de justificar en la tendencia de los resultados preliminares” carece de evidencia y se interpretó como una acusación de fraude electoral entre quienes apoyaron el golpe de estado.

Los firmantes procedenten de entidades como el Economic Policy Institute y diversas universidades de Estados Unidos, Australia, México e India, entre otros, condenan que Donald Trump apoyara «abierta y firmemente el golpe militar del 10 de noviembre que derrocó al Gobierno del presidente Evo Morales» y explican mediante sus conocimientos en Estadística por qué no es correcto «el relato de fraude».

Los expertos señalan que el cambio en la ventaja de Morales no fue ni drástico ni difícil de explicar: tenía ventaja de 7.9 puntos porcentuales antes de la pausa en el conteo rápido y terminó con más de 10 puntos de diferencia al finalizar el recuento.

Al final, el conteo oficial mostró una ventaja del 10.6%», explican en el comunicado, apoyándose en un informe publicado por el Centro para la Investigación Económica y Política (CEPR, por sus siglas en inglés), un think tank con sede en Washington que ya cuestionó seriamente en un informe publicado el 10 de noviembre el papel de la misión electoral de la OEA en Bolivia.

Los firmantes recuerdan que «no es inusual que los resultados de unas elecciones tengan un sesgo por ubicación geográfica, lo que significa que los resultados pueden variar dependiendo de cuándo se cuenten los votos de las diferentes áreas». El comunicado cita el ejemplo de últimas elecciones para Gobernador en Luisiana, donde el candidato demócrata ganó por 2’6 puntos porcentuales tras aparecer como perdedor casi toda la noche. «El cambio en el liderazgo de Morales no fue ‘drástico’ en absoluto; fue parte de un aumento constante y continuo en la ventaja de Morales iniciado horas previas a la interrupción».

Según estos expertos, la explicación del aumento de margen es «bastante simple» y «se basa en que las áreas que contaron sus votos más tarde fueron más pro-Morales que las áreas que contaron sus votos más temprano». Un resultado final que califican de «bastante predecible sobre la base del primer 84% de los votos reportados». «Esto se ha demostrado mediante el análisis estadístico y también mediante un análisis más simple de las diferencias entre las preferencias políticas de las áreas que informaron sus votos antes y las que informaron después», recalcan.

El manifiesto finaliza con un llamado al Congreso de Estados Unidos para que investigue «el comportamiento de la OEA» y se oponga al «golpe militar» y las violaciones a los derechos humanos del Gobierno de facto», además de señalar la responsabilidad de los medios de buscar analistas independientes «en lugar de tomar la palabra de los funcionarios de la OEA».

«Muchas vidas pueden depender de que esta historia sea aclarada», finalizan. Según el último recuento del Defensor del Pueblo, los muertos ya ascienden a 32.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.