El partido de extrema derecha propone un sistema mixto que es irrealizable porque quitaría a la Seguridad Social unos 45.000 millones de euros anuales que la llevarían inmediatamente a la bancarrota.

De cara a las elecciones del 28A, el partido de ultraderecha Vox utilizó un mensaje duro sobre las pensiones públicas y las prestaciones que reciben los jubilados, con menciones a la «avalancha de pensionistas» y al «lastre para el crecimiento económico» que supone el actual modelo de jubilación.

En solo seis meses, ya enfilando los comicios del 10N, la formación ha rebajado el tono y ahora habla de «garantizar el sistema público de pensiones» aunque se impulse el modelo semiprivado «voluntario». Populismo descarnado sobre uno de los temas económicos más importantes en nuestro país.

Vox quiere desmantelar el sistema público de pensiones, pasando del sistema público de pensiones por reparto a un sistema de capitalización privado. La alternativa que propone el partido ultra es sustituir el sistema actual por un nuevo modelo mixto en el que la mitad de las actuales cotizaciones irían a engrosar fondos de gestión privada, con la posibilidad de que los más ricos puedan incrementar la contribución para recibir pensiones más altas.

En un primer momento sería al 50% por medio de pensiones públicas y el otro 50% cubierto por el sistema de capitalización privado. El partido de extrema derecha asegura que el Estado se encargaría de complementar la pensión de quienes no lleguen a un mínimo, pero no explica cómo se sostendría el sistema público con la mitad de cotizaciones, quién garantizaría la rentabilidad de esos fondos ni qué sucedería en el caso de que alguno quebrara.

Este sistema mixto es irrealizable porque quitaría a la Seguridad Social unos 45.000 millones de euros anuales que la llevarían inmediatamente a la bancarrota.

Es una rentabilidad realmente baja pues a ese beneficio hay que restarle un 2% de media anual que los bancos aplican como comisiones, con lo cual iremos a una rentabilidad negativa y todavía veremos cómo son un fracaso cuando a esa cifra ya negativa de rentabilidad habría que descontar la inflación del país, que ha sido de media en esos quince años de 2,5% anual, con lo que de media perdemos un 3% de nuestro capital.

PSOE y Unidas Podemos proponen un blindaje de las pensiones públicas en la Constitución, dando la importancia que tienen a los pensionistas, y un nuevo acuerdo en la Comisión del Pacto de Toledo para garantizar sostenibilidad financiera y mantenimiento del poder adquisitivo de las pensiones de acuerdo con el IPC real y mejora de las pensiones mínimas y no contributivas.

Vox propone que los más ricos, ese 1 o 2 %, tengan unas pensiones amplias mientras que los que menos ganan no dispongan de una pensión digna por no poder sostener un sistema semi privado. Eso sí, se trata de una propuesta bien envuelta en una bandera española. Avisados estamos.

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