En la línea temporal que sigue al robo, Villarejo aparecería ahora antes que Interviú, y no después.

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El excomisario accedió a una copia del teléfono realizada antes de que ningún medio de comunicación la difundiera. Poco después, Villarejo entregó esa información a la Policía política del PP y fue publicada por Inda.

Nuevas revelaciones en la investigación sobre el robo del móvil de Dina Bousselham y la publicación de su contenido en Okdiario y otros medios estrechan el cerco sobre Villarejo: según desvela este sábado el diario Público, el excomisario almacenaba archivos procedentes del teléfono que se extrajeron de su memoria en diciembre de 2015, apenas un mes después del robo y antes de que ningún medio los diera a conocer. El baile de fechas es clave para determinar la posible implicación de Villarejo y de la Policía política del PP en esta trama.

La cronología es la siguiente: el teléfono fue robado el 1 de noviembre de 2015. A mediados de enero de 2016, una tarjeta de memoria con su contenido llegó a Interviú. Los directivos de la editora de la revista se negaron a publicar los archivos del móvil y devolvieron la tarjeta a Pablo Iglesias el 20 de enero. Poco después, Villarejo se puso en contacto con Interviú y les exigió una copia del material del móvil, algo que accedieron a entregarle sin ni siquiera preguntarse cómo era posible que supiera que ese material había llegado de forma anónima a la revista. La entrega se produjo durante una comida en el mes de febrero o marzo.

Hasta ahora, por tanto, era una incógnita lo sucedido con el teléfono de Bousselham -exasesora de Pablo Iglesias en el Parlamento Europeo- entre el 1 de noviembre de 2015 y mediados de enero de 2016. Por su parte, Villarejo siempre ha sostenido que se enteró de la existencia de esa tarjeta porque se lo comentaron “varios periodistas”, y que nunca accedió al material hasta que los redactores de Interviú se lo entregaron. Lo conocido este sábado, en cambio, estrecha el cerco sobre el excomisario y lo sitúa mucho más cerca del robo del teléfono móvil.

La clave, de acuerdo con la investigación de Público, está en el análisis de un informe de la Policía Científica fechado el 13 de enero de 2020. En él se constata que, entre los archivos del móvil de Dina que se encontraron en casa de Villarejo, hay una serie de fotografías y documentos del teléfono copiados el 8 de diciembre, mucho antes de que la tarjeta llegara a Interviú. Y, aunque Villarejo sostuvo que su fuente era la revista, resultaría imposible que Interviú le diera archivos copiados el 8 de diciembre, porque aún faltaba más de un mes para que la tarjeta llegara a la revista.

Así pues, en la línea temporal que sigue al robo, Villarejo aparecería ahora antes que Interviú, y no después, ya que habría estado en contacto con la persona que hizo una copia del móvil de Dina 30 días después del robo, la primera de la que se tiene constancia. Este hecho, además, acrecienta las sospechas en torno a la posible implicación de la Policía política del PP en la trama, porque el propio excomisario se vio obligado a admitir en la Audiencia Nacional que, cuando se hizo con el material proveniente del teléfono robado, lo entregó a la Dirección Adjunta Operativa, la unidad pilotada por Eugenio Pino, el jefe de los agentes que se dedicaron a espiar y perseguir adversarios políticos del PP.

Lo sucedido después es conocido: Okdiario, con Eduardo Inda a la cabeza -entre otros medios-, se hicieron con el contenido del teléfono móvil y publicaron documentos de Podemos y conversaciones entre sus dirigentes para dañar las aspiraciones del partido morado y atacar a Pablo Iglesias. Todo esto ocurrió en fechas clave, por ejemplo, cuando Podemos había planteado al PSOE la posibilidad de un Gobierno de coalición después de las generales de 2015 y 2016, o cuando estaba en marcha la campaña para esta repetición electoral.

Hasta la fecha, el juez de la Audiencia Nacional Manuel García-Castellón ha rechazado las diligencias solicitadas para determinar quién fue el autor del robo del teléfono de Dina Bousselham, y también las dirigidas a esclarecer cómo accedió Eduardo Inda a los datos de Podemos, pese a que en el registro del domicilio de Villarejo se encontró una libreta que refleja reuniones entre el excomisario y el director de Okdiario pocas semanas antes de que se publicara el contenido del móvil.

Está por ver si los nuevos hallazgos desvelados por Público, que refuerzan la hipótesis que conecta a Villarejo y a la Policía política del PP con la sustracción del teléfono y con la posterior difusión del material, merecen la atención del magistrado, que lleva más de año y medio investigando este caso sin haber sido capaz, hasta la fecha, de avanzar en las cuatro preguntas que motivaron la apertura de la pieza: ¿Quién robó el teléfono móvil de Dina Bousselham?, ¿por qué apareció el material robado en casa de Villarejo?, ¿qué hizo la Policía política del PP con esos datos, una vez se los entregó el excomisario?, y ¿cómo es posible que esa información llegara a manos de Eduardo Inda?

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