Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Sánchez debe responder a esta demanda formal de evitar los desahucios en todo su espectro.
La Vicepresidencia de Derechos Sociales y Agenda 2030 que lidera Pablo Iglesias, ha reclamado en el seno de la coalición que el Gobierno impida «de forma efectiva» los desahucios y los cortes de suministros mientras dure el estado de alarma.
Plantea Iglesias a la parte socialista del Ejecutivo la necesidad de articular medidas normativas encaminadas a la prohibición de todos los desahucios por impago de hipotecas, cuando la familia no tenga alternativa habitacional. También en el caso de lanzamientos por impago o finalización de contrato de alquiler, excepto cuando el dueño del piso sea «una persona en situación vulnerable».
Según han explicado a Europa Press fuentes de la formación morada, se exige además impedir desahucios de aquellas familias que estén en situación «precaria» y «sin alternativa habitacional» cuando vivan en pisos de «grandes tenedores» de vivienda, como fondos de inversión o bancos. A ello se suma la prohibición de los cortes de todos los suministros.
Desde Unidas Podemos están a la espera de que Sánchez responda a esta demanda formal de evitar los desahucios en todo su espectro. Se trata de un requerimiento más en materia de vivienda, que se suma a la regulación de los precios del alquiler comprometida en el acuerdo sobre Presupuestos.
En pleno estado de alarma, con toque de queda y confinamientos parciales decretados desde las autonomías, no tiene sentido pedirle a la gente al mismo tiempo que se quede en casa y ejecutar desahucios.
Contradicciones desde el Gobierno
Desde Unidas Podemos ven contradictorio el pedir a la población medidas higiénicas ante el Covid-19, como el lavado permanente de manos, cuando existen cortes de estos suministros básicos y enfatiza que para que una vivienda pueda considerarse «digna» debe tener «garantizados» servicios como agua, luz y calefacción.
Actualmente los desahucios están prohibidos hasta 31 de enero solo para aquellas personas que están en situación de vulnerabilidad por los efectos del Covid-19.
Sin embargo, en Unidas Podemos contrastan que en las últimas semanas se están ejecutando «muchos desahucios» de familias que ya estaban en situación de vulnerabilidad antes de la pandemia, con algunos casos «muy graves» con menores a su cargo.
El Ejecutivo acordó a finales de septiembre prorrogar hasta el 31 de enero de 2021 la prohibición de desahucios y subidas «abusivas» en el alquiler de vivienda, medidas destacadas del denominado ‘escudo social’ para paliar las consecuencias económicas de la crisis del Covid-19 en la población más vulnerable.
No obstante, la imposibilidad genérica de acometer el corte de suministros básicos quedó fuera de dicha ampliación refrendada en el Consejo de Ministros, pese a que la formación morada insistió en extender la vigencia para impedir dichos cortes de electricidad, gas o agua.
Parar la «pandemia de los desahucios»
Varios colectivos sociales en defensa de la vivienda se concentraron este miércoles frente al Congreso para pedir que se acaba con la «pandemia de los desahucios», prohibiéndolos «como mínimo hasta el fin de la emergencia sanitaria» y alertaron de la situación «crítica» de la Comunidad de Madrid.
Así, cifraron en 250 el número de desahucios diarios en el mes de junio y exigieron al ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, José Luis Ábalos, el fin de los lanzamientos, pues ven «absolutamente inadmisible» que se sigan produciendo.
Unidas Podemos ha puesto el acento en las cuestiones sobre la protección del acceso a la vivienda, sobre todo a raíz de la negociación de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) y el compromiso en la coalición de llevar al Congreso una propuesta de regulación del precio del alquiler en un plazo de cuatro meses. Consideran clave en un contexto de pandemia garantizar que la población dispone de alojamiento asegurado, algo esencial como medida de salud pública frente al Covid-19.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
15.000 personas ya han visto cómo la fe se convierte en poder
El último ReportajeSR analiza cómo determinados sectores del evangelismo conservador dejaron de limitarse a los templos para convertirse en una maquinaria política al servicio de la extrema derecha. De Trump a Bolsonaro, de Milei a Vox: redes comunitarias, guerras culturales, dinero, medios y religión convertidos en infraestructura electoral.
Presentado por Léa Gugelmann, el reportaje ya ha superado las 15.000 visualizaciones desde su estreno. Porque para entender el auge de la extrema derecha no basta con mirar a sus candidatos: también hay que observar quién construye sus discursos, moviliza sus bases y presenta el autoritarismo como una misión divina.
Vídeo | Sadismo en primera persona
Un turista graba el encierro de San Fermín como si estuviera en una atracción. Adrenalina, golpes, risas y animales convertidos en decorado para conseguir un vídeo viral. No está viviendo una tradición: está consumiendo sufrimiento como entretenimiento.
Además, corre con una cámara cuando está prohibido hacerlo, poniendo en peligro a quienes tiene alrededor. La turistificación añade otra capa de irresponsabilidad a una barbaridad ya normalizada: venir, beber, molestar, jugar con la vida ajena y marcharse con unos cuantos clics. El sadismo también se graba en primera persona.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir