“En estos momentos resulta más importante garantizar los derechos de los más débiles», indicó el ministro de Administración Interna

El Gobierno de Portugal ha decidido la regularización temporal de todos los inmigrantes que tenían pendiente la autorización de residencia, pasando a tener los mismos derechos que todos los ciudadanos portugueses, incluyendo acceso completo a la atención médica.

La medida, que entra en vigor con carácter retroactivo desde el 18 de marzo hasta el 30 de junio, fue tomada en el último Consejo de Ministros y acompaña a otras medidas sociales y económicas para paliar las consecuencias de la epidemia del coronavirus.

El permiso de residencia solo es para aquellos extranjeros que ya la hubieran solicitado, y trata de resolver un problema burocrático creado por el mismo estado de emergencia, como es el cierre de muchos servicios públicos, entre ellos los servicios de Extranjería.

“En estos momentos resulta más importante garantizar los derechos de los más débiles, como es el caso de los inmigrantes. Asegurar el acceso de los ciudadanos migrantes a la salud, a la Seguridad Social, a la estabilidad en el empleo y la vivienda es un deber de una sociedad solidaria en tiempos de crisis», ha declarado al diario Público el ministro de Administración Interna, Eduardo Cabrita.

Cabrita ha emitido un comunicado informando que todos los visados y documentos relativos a la permanencia de ciudadanos extranjeros en Portugal que expiraran después del pasado 25 de febrero serán válidos hasta el 30 de junio de 2020.

También anunció que, desde esta semana, todas las oficinas del Servicio de Extranjeros y Fronteras de Portugal serán cerradas al público, para evitar contagios de coronavirus, salvo casos muy urgentes.

En la primera semana de marzo, el contagio de un trabajador nepalí en los invernaderos del Algarve, levantó la alarma. Un grupo de 79 nepalíes tuvo que ser confinado y algunos salieron huyendo creyendo que estaban detenidos o que los iban a devolver a su país, pero finalmente se les explicó que el motivo era sanitario. De ellos siguen confinados 18 al dar positivo en el test de coronavirus covid-19. La situación de estos inmigrantes creaba un problema administrativo, en plena ola de devolución de extranjeros a sus respectivos países. 

El presidente Marcelo Rebelo de Sousa calificó la pandemia de covid-19 como “una guerra verdadera”, que traería verdaderos desafíos a la “forma de vida y economía del país” que registra 6.408 infectados, 140 fallecidos y 43 recuperados.

De Sousa también elogió el comportamiento de los ciudadanos portugueses, “quienes han sido ejemplares al imponer una auto cuarentena”, reflejando “un país que ha vivido todo”.

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