La alcaldesa ha realizado un llamamiento a todos los vecinos de Ajofrín a manifestar su repulsa contra este tipo de actos, así como a «seguir luchando en todos los ámbitos para que ninguna persona sea discriminada».

La localidad toledana de Ajofrín ha sido escenario este fin de semana de la intolerancia que, con pinceladas, se viven durante las jornadas anteriores y posteriores al Día del Orgullo LGTBI, al haber sido quemada la bandera arcoíris que colgaba en la fachada del Ayuntamiento.

La alcaldesa de Ajofrín, la socialista María Isabel Alguacil, señaló a través de un comunicado ha señalado que el sábado, cuando fue realizado el acto vandálico, fue «uno de los días más tristes» de su equipo de Gobierno. La regidora lamenta que 50 años después «parece que no hemos avanzado nada». «Todos los años dicho colectivo reclama visibilidad el 28 de junio por todas las ciudades. No sería necesario si todos respetáramos a dichas personas y no sufrieran vejaciones a día de hoy», señala Alguacil.

Debido a esta situación, Alguacil ha realizado un llamamiento a todos los vecinos de Ajofrín a manifestar su repulsa contra este tipo de actos, así como a «seguir luchando en todos los ámbitos para que ninguna persona sea discriminada».

Desde el propio Gobierno municipal, en respuesta a los intolerantes, se ha colgando de la balconada del Consistorio una nueva bandera arcoíris, de mayor tamaño que la anterior.

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