Los críticos de este modelo, que también intentó Boris Johnson, Trump o Bolsonaro; han acusado al Gobierno de haber priorizado la economía a las vidas humanas, algo que el Ejecutivo sueco se ha cansado de negar.

Durante la última semana, Suecia ha liderado los registros de muertes con coronavirus por millón de habitantes, superando ya a España, Italia, Bélgica o Reino Unido, según cifras recogidas por Our World in Data. El país fue uno de los que tendieron más hacia tratar de salvar la economía mediante medidas menos drásticas que la de sus vecinos europeos.

En Suecia, los negocios han seguido funcionando, aunque deben cumplir ciertos requisitos para minimizar el riesgo de infección. Asimismo, las escuelas continuaron abiertas. La estrategia de Suecia se ha sostenido principalmente en medidas voluntarias relacionadas con el distanciamiento social y la higiene básica. Por los riesgos a los que ha expuesto a su población, ha sido criticada por algunos como un «experimento peligroso», aunque fue calificada como posible modelo futuro por la propia OMS.

Sus cifras pueden llevar a engaño. Si bien las muertes diarias están disminuyendo en el país, Suecia registró esta semana 6,25 muertes por millón de habitantes al día de media entre el 12 y 19 de mayo, según el observatorio OWD, con sede en la Universidad de Oxford: La media más alta de Europa.

El siguiente en esta macabra lista es Reino Unido, con 5,75 muertes por millón de media diaria durante la última semana. Bélgica, país que registra junto con España la mayor tasa de muertes por habitante relacionadas con el coronavirus en Europa, registró de media diaria 4,6 muertes por millón, mientras que Francia registró una media de 3,49, Italia 3.

No evitará la crisis

Y todas estas vidas, expuestas para salvar la economía, no van a servir para nada. Todos los indicadores muestran que la economía sueca tampoco escapa al impacto de la crisis del coronavirus. El Gobierno sueco, como el resto de países, también tuvo que modificar sus previsiones de crecimiento para este año pocas semanas después de que estallara el brote, augurando un descenso del PIB del 4%.

A mediados de abril el Ejecutivo llegó a admitir que, en el peor escenario, la caída podría llegar a ser del 10% y la tasa de desempleo podría llegar a doblarse en el país, hasta el 13,5%.

El propio Banco Central sueco estimaba una contracción de la economía del país de entre siete y el 10 puntos porcentuales para 2020. La Comisión Europea estima, para la media de la eurozona, una contracción de 7,75%. El duro golpe vendrá como resultado de su dependencia de las exportaciones, especialmente a la eurozona y al Reino Unido.

Publicidad