La recaudación prevista con la tasa Google es de 968 millones de euros, mientras que con la tasa Tobin se espera recibir otros 850 millones de euros

El Consejo de Ministros ha aprobado este martes las llamadas «tasa Google» y «tasa Tobin», es decir, los nuevos impuestos a determinados servicios digitales y a las transacciones financieras.

La portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, ha destacado que se vuelven a poner en marcha ambos tributos paralizados la pasada legislatura por la convocatoria de elecciones y se enmarcan en las prácticas fiscales defendidas por las autoridades europeas.

La recaudación prevista por el Gobierno de Unidas Podemos y el PSOE con la tasa Google es de 968 millones de euros, una cifra inferior a los 1.200 millones inicialmente previstos, «debido a la ralentización de la economía». Por su parte, con la tasa Tobin se espera recaudar 850 millones de euros, que se destinarán según el Gobierno a financiar las pensiones y el sistema de protección de la Seguridad Social.

El impuesto sobre transacciones financieras gravará con un 0,2 % las operaciones de compraventa de acciones de empresas españolas con una capitalización bursátil superior a 1.000 millones de euros y será liquidado por el intermediario financiero y no afectará a las salidas a bolsa, reestructuraciones empresariales, operaciones entre sociedades del mismo grupo ni cesiones de carácter temporal.

El impuesto sobre determinados servicios digitales, la conocida como tasa Google, gravará con un 3% los ingresos generados por servicios de publicidad dirigida en línea, servicios de intermediación en línea y venta de datos obtenidos a partir de información proporcionada por el usuario y solo afectará afectará a las multinacionales tecnológicas con unos ingresos anuales de al menos750 millones de euros a nivel mundial y 3 millones en España.

Calviño ha defendido que «no se llama» tasa Google, porque «son impuestos digitales que gravan servicios digitales, no a una empresa. El objetivo es establecer un impuesto para asegurarnos que los servicios de transmisión de los datos, que el valor añadido  de los servicios se grava donde se hace».

El Ejecutivo cree que probablemente podrían entrar en vigor en el segundo trimestre del año.

La derecha, contra el tributo 

Partido Popular y Ciudadanos desvelaron en la campaña para las elecciones que se oponían a que España pusiese en marcha la «tasa Google» de forma unilateral sin contar con el respaldo de la Unión Europea ni de la OCDE. 

En la elaboración de los Presupuestos Generales del Estado de 2018, los últimos del Gobierno de Mariano Rajoy, incorporaron la previsión de creación de este impuesto digital para evitar que el déficit se disparara tras la aprobación de la subida de las pensiones.El equipo del anterior ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ya tenía preparado el borrador de este tributo, pero nunca se atrevieron a sacarla adelante

Sobre la «tasa Tobin» no hubo ni tan siquiera un intento de sacarla adelante por parte del PP. Lo populares rechazaron de plano ya en 2014 la petición socialista de creación de un impuesto sobre las grandes fortunas «porque ya está gravado por la vía del Impuesto del Patrimonio y por el Impuesto de la Renta».

Publicidad