La paciente fallecía tres días después en el geriátrico en el que residía después de ser rechazada en el hospital.

Un parte de urgencias del Hospital Infanta Cristina, en Parla, destapado por El Confidencial demuestra que había órdenes de rechazar el traslado de ancianos con síntomas de coronavirus de las residencias de mayores a los centros sanitarios cuando se produjo el pico de la pandemia.

El documento confirma que se devolvió a una residencia de mayores a una mujer menor de 80 años que presentaba «neumonía bilateral» y «probable Covid-19 (pendiente PCR)». «Ante la situación de saturación actual, y por indicación de dirección médica dada esta mañana, no se permite el ingreso de pacientes de residencia en el hospital», indica el texto.

La paciente había sido derivada a Urgencias del hospital porque presentaba graves dificultades para respirar, con «una desaturación del 78%». En la residencia, tras presentarse los dos primeros casos de residentes con coronavirus, la derivaron al hospital por temor a que pudiera tratarse de un nuevo contagio.

El hospital pautó para la anciana su tratamiento posdiálisis y, para los problemas de respiración, «si es posible, hacer inhaladores en la residencia». Y como cuidado paliativo, morfina a bajas dosis, algo que ya había denunciado precisamente el presidente de la patronal de las residencias, Ignacio Fernández Cid.

Tal y como confirma el medio, la paciente fallecía tres días después en el geriátrico en el que residía después de ser rechazada en el Hospital Infanta Cristina.

El consejero de Políticas Sociales, Alberto Reyero, ya había explicado que durante lo peor de la pandemia (desde mediados de marzo a mediados de abril) los hospitales madrileños dejaron de recibir a pacientes de las residencias, algo de lo que él mismo, aseguró en comisión parlamentaria, se quejó al consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero. Cuando los hospitales dejaron de estar colapsados, ya a finales de abril, volvieron a producirse los traslados, reconoció Reyero.

Desde el 8 de marzo hasta el 15 de mayo han fallecido en Madrid 7.690 ancianos de las residencias de mayores. 5.909 de ellas relacionadas con la Covid-19 puesto que presentaron sintomatología compatible con la enfermedad, aunque solo 1.203 han sido diagnosticados como positivos por coronavirus con una PCR.

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