Hospitales saturados y pacientes esperando durante horas sin guardar la distancia de seguridad.

La Comunidad de Madrid se está esforzando en desviar el foco de atención del centenar de hospitales de la red pública y privada que siguen atendiendo las urgencias y diagnosticando centenares de casos diarios. En estos centros, como se puede apreciar en las imágenes obtenidas por la Cadena SER, la situación es insostenible y ni siquiera se puede guardar la distancia de seguridad.

En los hospitales madrileños, los pacientes ya diagnosticados, o pendientes de que les hagan las pruebas, esperan horas sentados en sillas, tocándose codo con codo con otros pacientes, a que llegue su turno en rayos, o quede liberada una cama.

Pero lo más preocupante siguen siendo las UCI, ya que Madrid tiene ya 1050 pacientes en cuidados intensivos y la cifra crece a un ritmo de unos 100 pacientes por día. La Consejería de Sanidad guarda silencio de cuántas camas de esta categoría tiene desplegadas.

Estas UCI se van a ver sometidas durante semanas a “una elevada presión asistencial”, incluso aunque se consiga frenar inmediatamente la transmisión del virus. El motivo es el tiempo que tarda la enfermedad en llevar al paciente hasta ese punto.

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