El partido ultra se ha organizado para cargar contra el Gobierno, pero la hemeroteca los ha desmontado

En Spanish Revolution, a diferencia de otros medios, mantenemos todos nuestros artículos en abierto y siempre va a ser así porque consideramos que lo que hacemos, informar de forma independiente, es un servicio público. Si puedes permitirte ayudarnos con 2, 5 o 10 euros al mes, contribuirás a que podamos seguir adelante. Rebélate. ¡Suscríbete!

El portavoz de Vox en el Congreso, Iván Espinosa de los Monteros, cree que el «ataque» de la denominada Ley Celaá a la educación especial está relacionado con «un mecanismo» diseñado para promover los abortos de niños con síndrome de Down u otras discapacidades. Alejándonos del pensamiento nazi de limpieza que señala el portavoz, algo que siempre sería más cercano al partido de extrema Derecha que al gobierno progresista, centrémonos en otras declaraciones de Espinosa de los Monteros: el cierre de centros de educación especial.

El portavoz, que este lunes visitó un centro de educación especial en un acto populista y con fines electoralistas, ha defendido la necesidad de que los niños que allí estudian reciban una educación diferenciada y acorde a sus necesidades. Señaló que las escuelas de educación especial no deben ser «vaciadas» sino «lo contrario», tienen que ser reforzadas y contar con más presupuesto y educadores. A su juicio, «no tiene sentido» que la reforma educativa impulsada por la ministra Isabel Celaá pretenda «acabar» con esta educación e «integrar a niños que por desgracia no se pueden integrar».

El partido ultra se ha organizado en redes para que el mensaje llegue a cuanta más gente posible: Abascal, Ortega Smith, Iván Espinosa, Carla Toscano, Macarena Olona y otros diputados de VOX escribieron: «No al cierre de los colegios de educación especial».

Imagen

La mentira

Vox miente al decir que los «Los centros de educación especial van a desaparecer». No existe ninguna disposición que diga nada parecido, pero es más, la misma ley decreta que las Administraciones Públicas deberán seguir prestando el apoyo necesario a los centros de educación especial velando por los principios que establece la ley en su art. 74.

Imagen
Imagen

La formación de extrema derecha señala también que «los padres ya no tendrán libertad a la hora de elegir en qué centros podrán estudiar sus hijos». También es mentira: los padres tendrán más libertad puesto que se prohíbe la exigencia de pagos de cuotas en los colegios concertados, permitiendo que por fin los alumnos de familias económicamente más desfavorecidas puedan también escolarizarse en esas escuelas sin poder ser discriminados.

La ley lo que impulsa es la escolarización pública intentando acercarse así a la media europea que supera el 80% mientras que en España no llega ni al 70%. Además, se anima a la cesión del suelo público para la construcción exclusiva de escuelas públicas, derogando así la anterior regulación de la Ley Wert en la que se cedía suelo público para construir escuelas privadas.

Imagen

Vox pedía lo mismo

Sobre estas declaraciones de Espinosa de los Montero se ha pronunciado Pablo Echenique, portavoz de Podemos en el Congreso de los Diputados, quien ha denunciado que Vox está «haciendo algo repugnante»: «mentir a las familias con niños con discapacidad diciéndoles que se va a acabar con la educación especial».

El portavoz de Podemos insiste en que en la Ley Celaá pone exactamente lo contrario: «La nueva Ley de Educación pone explícitamente que va a seguir habiendo educación especial (disposición adicional cuarta, lean). Hay que ser escoria moral para mentir a las familias que tienen niños con discapacidad por interés político».

Apoyando sus palabras, el dirigente de Podemos ha rescatado el programa electoral de VOX de 2016, donde se puede leer algo que contradice el bulo que intenta difundir ahora el partido de extrema derecha: proponían «acabar con la educación especial», apostando por una «educación inclusiva» y «disponer de apoyos para una educación verdaderamente inclusiva». Algo realmente cercano a lo que propone la «ley Celaá».

Imagen

Publicidad