Una proposición de ley de Vox pide prohibir toda verificación a cualquiera que no sea el juez. De esta forma, las mentiras pueden circular con impunidad y con prohibición de desmentido.

Parece un titular de El Mundo Today, pero es la triste realidad. Una Proposición de Ley Orgánica de Vox sobre «regulación parcial de la verificación de noticias falsas en redes sociales, blogs, sitios web en general y medios de comunicación impresos, digitales y audiovisuales», pide crear una legislación que, en lugar de perseguir bulos, persiga a quienes los desmientan.

No les basta con mentir con impunidad, quieren que la ley prohíba que los periodistas destapen su bulos. Que los verificadores de noticias no es que lo hagan bien o mal, es que son los enemigos políticos de Vox.

Varios periodistas han creado recientemente colectivos y portales (Newtral, Maldita) destinados a verificar noticias y bulos, tanto los que aparecen en medios de comunicación como los que circulan en redes sociales o por WhatsApp. Vox señala que «tal verificación se ha confiado por las redes sociales a personas y entidades, privadas y/o públicas, con sedicente pretensión de neutralidad ideológica, pero en verdad, directa o indirectamente, dependientes de gobiernos y/o autoridades, y/o solapada y materialmente partidistas y/o partidarias (partisan en lengua inglesa), es decir, que profesan una ideología política determinada y apoyan a ciertos partidos políticos y gobiernos y son hostiles con otros», señala la Proposición que fue presentada por Iván Espinosa de los Monteros y de Simón el pasado 18 de julio.

Según el partido de extrema derecha, los que «ejecutan la verificación de noticias falsas propia de dichas redes, blogs y sitios web en general», ocultan «la condición dependiente y/o partidista y/o partidaria de las personas y entidades, privadas o públicas».

 «La ‘opinión pública libre’ está, por tanto, indisolublemente unida a la libertad (…). Las redes sociales, blogs y sitios web en general son, con su alcance cuasi universal, además de medio de comunicación entre sus usuarios, medio de formación de la opinión, de suerte que deben reunir las condiciones necesarias para que dicha opinión se forme libremente, es decir, para que sea ‘opinión pública libre», señala el escrito.

«Con la finalidad —rectius, pretexto— de asegurar que la información que se comunica y/o recibe sea veraz, los dos tipos mencionados de verificación de noticias falsas i) limitan la comunicación y/o recepción de información por razones partidistas y/o partidarias y/o de acción y/o propaganda gubernamental, y/o, ii) someten a control lo que no es información, sino opinión de quien la comunica y la difunde», señala, queriendo impedir que se desvelen las mentiras.

Según Vox, las empresas y periodistas que destapan los bulos lo que hacen es perseguir las opiniones de Vox, de ahí que su propuesta de ley establece la prohibición de «toda verificación de opiniones en redes sociales, blogs, sitios web en general, prensa impresa y digital y medios de comunicación audiovisual, sea llevada a cabo directa o indirectamente por sus titulares, sea gubernativa».

Asimismo, también quiere prohibir la verificación de informaciones: «solo la autoridad judicial competente podrá adoptar decisiones sobre la verificación de noticias falsas, cualquiera que sea su modalidad, en redes sociales, blogs, sitios web en general, prensa impresa y digital y medios de comunicación audiovisual, en tanto garante de la opinión pública libre y de los derechos a la libertad de información y a la libertad de opinión».

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